Últimos días en La Habana, de Fernando Pérez

Últimos días en La Habana (Últimos días en La Habana,Cuba-España, 2016) / Dirección:  Fernando Pérez.

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Reparto: Jorge Martínez, Patricio Wood, Gabriela Ramos, Cristian Jesús, Coralita Veloz, Ana Gloria Buduen, Yailene Sierra, Carmen Solar. / Guión: Fernando Pérez, Abel Rodríguez. / Fotografía: Raúl Pérez Ureta. Vista en la 62 Muestra Internacional de Cine de la Cineteca Nacional en la Cineteca Nuevo León.

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por: Enrique López Arvizu

Lo que fue y lo que vendrá.

El realizador cubano Fernando Pérez, director de, entre otras películas, ‘Suite Habana’ y ‘La vida es silbar’, presenta ahora un relato que aborda la amistad de dos hombres que son las dos caras de una misma moneda, en un filme que contiene más de una referencia al emblemático film de 1993 ‘Fresa y chocolate’, dirigido por Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío.

Los amigos son Miguel, un hombre que es lavaplatos y vive esperando un visado que le permita abandonar la isla con rumbo a Nueva York, parco como es y poco amistoso, dedica el resto de su tiempo a tratar de aprender inglés y cuidar de su amigo, Diego.

Diego, por el contrario, ha vivido a tope y ahora pasa sus días postrado en una cama, afectado por el SIDA y esperando el final de sus días, con la compañía silenciosa de Miguel, mientras algunos personajes aparecen por su casa, cambiando el panorama de esos últimos días.

Pérez consigue un retrato lúcido del centro de la Habana, con sus personajes pintorescos y sus casas derruidas y diálogos jocosos, centrándose en su primera parte en mostrar la relación de estos dos amigos que esperan pacientes ese día que cambie su estado actual.

La pequeña casa que cohabitan se convierte en un microcosmos símil a la isla, unos quieren huir, otros buscan disfrutar lo que quede de vida, algunos más esperan obtener algún beneficio rememorando viejos tiempos, pero hay también algunas nuevas miradas.

Un relato que sintetiza de manera divertida y emotiva la historia reciente de un país que está ante un inevitable cambio, a través de una mirada sentida y cercana a una muy particular y extraña amistad que revela el sentir de todo un pueblo.

 

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