Supergirl, de Craig Gillespie

Supergirl (Supergirl, Estados Unidos, 2026) / Dirección: Craig Gillespie.

Nuestra puntuación

Reparto: Milly Alcock, Matthias Schoenaerts, Eve Ridley, Jason Momoa, David Krumholtz, Emily Beecham, David Corenswet, Wil Coban, Ferdinand Kingsley, Diarmaid Murtagh, Emily Piggford, Bruce Lennox, Audrey Brisson, Avye Leventis, Keeley Forsyth, Charlie Rawes, Leo Bill, Craig Binning, Clara Rosager, Heather Agyepong, Alice Hewkin, Luke Rollason, Thalissa Teixeira. / Guion: Ana Nogueira. Cómic: Tom King. Personajes: DC Comics. / Fotografía: Rob Hardy. / Claudia Sarne. Estreno jueves 25 de junio de 2026.

por: Enrique López Arvizu

La prima de Superman.

Craig Gillespie llega a ‘Supergirl’ con una filmografía tan variada como interesante. El director australiano ha demostrado su versatilidad saltando de la comedia indie (Lars and the Real Girl) al drama deportivo (Million Dollar Arm), del terror (Fright Night) al biopic aclamado (I, Tony). Esta ecléctica trayectoria lo convierte en una elección precisa para una película de superhéroes, y en ‘Supergirl’ confirma que sabe equilibrar el gran espectáculo con un relato bien sostenido.

La película cuenta una historia relativamente simple: Kara Zor-El, alias Supergirl, algo desencantada y con una personalidad opuesta a la de su primo, se embarca en una misión de venganza y redención que la lleva por los rincones del universo menos luminosos. En algunos momentos recuerda inevitablemente a ‘Star Wars’ en su sentido de aventura de western galáctico y en otros a ‘Guardianes de la Galaxia’ en el tono irreverente y el compañerismo que se va forjando. No reinventa la rueda del cine de superhéroes, pero tampoco pretende hacerlo; se conforma con ser un relato directo y efectivo en el que los momentos de comedia no son excesivos ni recargados y las apariciones de Superman son breves y las precisas para conectar ambas historias.

Es cierto que la cinta tarda un poco en encontrar su ritmo. Los primeros momentos se sienten algo morosos, presentando a una Kara contenida, pero una vez que arranca la acción, la película despega. Las escenas de pelea están coreografiadas con energía y claridad, destacando por su dinamismo y por cómo Gillespie usa el espacio y los poderes de forma creativa, sin caer en el caos visual al que nos tienen acostumbrados algunos blockbusters. Hay momentos de auténtico disfrute puro.

Lo que sostiene a ‘Supergirl’ es, sin duda, el gran performance de Milly Alcock. La joven actriz entrega una Kara Zor-El carismática, vulnerable y con una profundidad emocional que sorprende en medio del espectáculo. Combina fuerza, sarcasmo y melancolía con naturalidad, convirtiéndose en el corazón indiscutible de la película. Gracias a ella y los personajes de apoyo, el filme termina siendo un relato muy entretenido y divertido que deja con ganas de ver más de esta versión del personaje en el DCU. Sin ser una gran película, es una apuesta que cumple con creces.

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