La odisea (The Odyssey, Estados Unidos, 2026) / Dirección: Christopher Nolan.
Reparto: Matt Damon, Tom Holland, Anne Hathaway, Robert Pattinson, Zendaya, Charlize Theron, Lupita Nyong’o, Jon Bernthal, Ben Safdie, John Leguizamo, Elliot Page, Himesh Patel, Bill Irwin, Samantha Morton, Jesse Garcia, Will Yun Lee, Rafi Gavron, Shiloh Fernandez, Mia Goth, Corey Hawkins, Nick Tarabay, Jimmy Gonzales, Maurice Compte, Michael Vlamis, Iddo Goldberg, Josh Stewart, Logan Marshall-Green, Ryan Hurst. / Guion: Christopher Nolan (Obra: Homero). / Fotografía: Hoyte van Hoytema. / Música: Ludwig Göransson. Estreno jueves 16 de julio de 2026.

por: Enrique López Arvizu
El regreso a casa.
Christopher Nolan sigue expandiendo su ambición con cada proyecto y ‘La odisea’ es la confirmación definitiva de esa tendencia. Después de la escala monumental de la premiada ‘Oppenheimer’, el director británico apuesta por una película aún más grande, no solo en presupuesto y formato, sino en concepción. El reparto es de esos que hacen ruido solo con leerlo: nombres pesados de Hollywood junto a caras internacionales de renombre, todos al servicio de una epopeya que no se conforma con ser un blockbuster más.
Lo más interesante es cómo elige contar la historia. No se limita al mero regreso del héroe, ese viaje emocional de reencuentro y venganza que suele ser el corazón de las adaptaciones. Nolan se mete de lleno en los mitos, las criaturas y los monstruos que no son meros adornos visuales: son presencias que habitan el cuadro con peso propio. El guion entreteje esos elementos fantásticos con el drama humano de Odiseo sin que nunca choquen, logrando una épica que respira intimidad en medio del caos. No hay conflicto entre lo grandioso y lo personal; ambos conviven y se potencian.
Varios pasajes se filman con una tensión cercana al terror genuino. Nolan usa la oscuridad, el sonido y la composición para convertir encuentros míticos en momentos de horror puro, algo que enriquece al relato y le aleja de cualquier tono infantilizado. No es miedo gratuito, sino el miedo que Homero también sugería: el del hombre frente a fuerzas que lo superan. Esa decisión habla de un director que tiene muy claro qué quiere contar y, sobre todo, qué quiere dejar fuera. No hay relleno mitológico ni explicaciones innecesarias; confía en que el público venga preparado o se deje llevar.
El resultado es un gran espectáculo que respeta el material original en la medida de sus intenciones. Las secuencias de navegación, las tormentas, los encuentros en islas remotas y el clímax en Ítaca entregan varios momentos que se quedan grabados. La fotografía y el trabajo de sonido crean una inmersión total. Nolan sabe que esta historia merece ser vista en la pantalla más grande posible y diseña cada plano pensando en esa experiencia colectiva.
‘La odisea’ es una experiencia cinematográfica de las que ya casi no se hacen. Una superproducción con alma, ambición desmedida y oficio. Este es cine para ser disfrutado en una sala oscura, con el cuadro llenando todo el campo de visión. Nolan entregó lo que prometía: una epopeya contemporánea para disfrutar y vivir en la pantalla grande.