Miedo profundo (The Shallows, Estados Unidos, 2016) / Dirección: Jaume Collet-Serra.
Reparto: Blake Lively, Óscar Jaenada, Brett Cullen, Sedona Legge, Janelle Bailey, Chelsea Moody. / Guión: Anthony Jaswinski. / Fotografía: Flavio Martínez Labiano. / Música: Marco Beltrami. Estreno viernes 15 de julio de 2016.
por: Enrique López Arvizu
Blake Lively vs el tiburón.
La carrera del director catalán Jaume Collet-Serra se ha caracterizado por películas llenas de tensión, dirigidas con efectivo pulso desde su debut con la injustamente menospreciada ‘La casa de cera’, pasando por ‘La huérfana’, quizá su película más lograda, y los diferentes thrillers de acción protagonizados por Liam Neeson, si acaso su punto más bajo sea su aportación a la saga futbolera Goal.
Ahora en ‘The Shallows’, títulada en México ‘Miedo profundo’, narra la historia de una joven norteamericana, Nancy (Blake Lively) que decide viajar a una solitaria playa mexicana para conocer el lugar que algún día visitó su difunta madre cuando estaba embarazada de ella.
Para llegar ahí deberá hacerlo con la ayuda de un lugareño (Óscar Jaenada) y sin compañía alguna, ya que su amiga se ha quedado en el hotel. Ya en el mar Nancy aprovechará el oleaje para surfear y tras quedarse sola en el lugar, deberá hacerle frente a una amenaza inesperada: un temible tiburón.
Si bien el guión de ‘The Shallows’ presenta ciertas arbitrariedades a lo largo del metraje, el buen pulso de Collet-Serra consigue un verdadero “tour de forcé” con elemento mínimos y logrando que la tensión se sostenga desde la primera aparición del tiburón y hasta el final del relato.
Sin llegar a la profundidad y majestuosidad narrativa de la inolvidable ‘Tiburón’ de Spielberg, y sin aparentes intenciones de hacerlo, la nueva película de Collet Serra es un efectivo divertimento; entretenido y efectivo, que encuentra en Blake Lively una estrella resplandeciente y siempre bella, que carga sobre si la pesada encomienda de estar casi siempre sola a cuadro logrando sostener por ella misma el interés en la historia, soportada por Steven Seagull, una gaviota solidaria que la acompaña en los momentos más complicados.
Con cierto espíritu de serie B, la película funciona, atrapa y entretiene sin esconder las armas que utiliza para mantener el suspenso durante sus casi 90 minutos que se van como agua.
