¡La novia! (The Bride!,Estados Unidos, 2026) / Dirección: Maggie Gyllenhaal.
Reparto: Jessie Buckley, Christian Bale, Peter Sarsgaard, Penélope Cruz, Annette Bening, Jake Gyllenhaal, John Magaro, Julianne Hough, Louis Cancelmi, Jeannie Berlin, Matthew Maher, Ben Green, William Hill, Stephanie Troyak. / Guion: Maggie Gyllenhaal. Personajes: Mary Shelley. / Fotografía: Lawrence Sher. / Música: Hildur Guðnadóttir. Estreno jueves 05 de marzo de 2026.

por: Enrique López Arvizu.
Preferiría no hacerlo.
La nueva película de Maggie Gyllenhaal como directora es un relato audaz que reinventa el mito de Frankenstein desde una perspectiva feminista, retomando al personaje creado por Mary Shelley en su novela de 1818, pero el verdadero impulso para la figura icónica de “la novia” surge en la película La novia de Frankenstein (Bride of Frankenstein, 1935), dirigida por James Whale y secuela del clásico de 1931.
Ambientada en el Chicago de los años 30, la película toma esa figura clásica de la Novia y la convierte en el centro absoluto de la historia. Jessie Buckley entrega una interpretación brutal, magnética y siempre en el límite: su personaje despierta con rabia, deseo y una autonomía que nadie esperaba. No es solo una criatura; es una mujer que se niega a ser el accesorio de nadie, y Buckley lo transmite con una intensidad que te deja sin aliento.
Maggie Gyllenhaal dirige con una ambición desbordante, mezclando horror gótico, romance retorcido, toques de comedia negra y hasta números musicales que sorprenden por su audacia. La estética es por demás llamativa: fotografía oscura y lujosa, vestuario espectacular y una dirección que homenajea al cine clásico mientras lo destroza con un punk muy moderno. Christian Bale como el Monstruo (Frank) ofrece una versión vulnerable, tierna y a la vez aterradora; su química con Buckley es completa, convirtiendo a esta pareja en una especie de Romeo y Julieta monstruosos que huyen del mundo que los rechaza.
Sin embargo, no todo encaja perfectamente. La película a veces se siente caótica, con ideas que se acumulan sin resolverse del todo: críticas al machismo de la época, subtramas con gánsteres o toques de comentario social que quedan a medio camino. Hay momentos en que el mensaje feminista se vuelve tan directo que roza lo didáctico, y la duración por momentos se siente excesiva. Pero precisamente esa imperfección es parte de su encanto: es una película viva, desordenada y valiente que prefiere arriesgarse a ser olvidable.
¡La Novia! no es la típica cinta de monstruos ni un remake fiel; es un relato apasionado sobre consentimiento, identidad y el monstruo que todos llevamos dentro. Buckley y Bale brillan, Gyllenhaal confirma que es una directora con voz propia y la película deja una huella incómoda, romántica y absolutamente inolvidable.