La caja vacía (La caja vacía, México-Francia, 2016) / Guion y Dirección: Claudia Sainte-Luce.
Reparto: Claudia Sainte-Luce, Jimmy Jean-Louis, Pablo Sigal, Monica La Presle-Santana. / Fotografía: María Secco. Estreno viernes 16 de junio de 2017 en Cineteca Nuevo León.
por: Enrique López Arvizu
Entre el resentimiento y la expiación.
En su segunda película, luego de la emotiva ‘Los insólitos peces gato’, la directora Claudia Sainte-Luce repasa prácticamente los mismos temas de su ópera prima pero ahora con un tono totalmente opuesto, en un filme introspectivo, sombrío y doloroso.
Sainte-Luce, además de dirigir y escribir, se convierte en la protagonista de su segunda película, en la que de manera convincente da vida a Jazmín, un joven mujer muy seria y hosca, que vive con su gato, trabaja como Community Manager, y además por las mañanas es mesera en una cafetería.
De pronto, Jazmín se ve en la necesidad de recibir en su casa y hacerse cargo de su padre, un hombre de 60 años llamado Toussaint (Jimmy Jean-Louis) de origen haitiano y que padece demencia vascular, con el que antes apenas tenía relación, y del que guarda un duro resentimiento desde que era pequeña.
En las antípodas de su ópera prima, ‘La caja vacía’ es un relato sin una mínima cuota de humor, de un ritmo pausado, igual de personal y con su alta carga autobiográfica, pero mucho más oscuro y melancólico.
La película va narrando la relación entre estos dos seres complejos, insertando flashbacks a manera de recuerdos, los cuales permiten conocer mejor la conflictiva relación de una pequeña Jazmín con su padre, así como también revela la más lúcida personalidad de Toussaint en sus años mozos, recuerdos que parecen irse derrumbando con el paso del tiempo.
El relato se torna reflexivo y doloroso, pero también emotivo y conmovedor, en un segundo filme íntimo y personal que confirman a Sainte-Luce como una cineasta (y actriz) a seguir.
