Ojos de madera (Ojos de madera, Uruguay (2017) / Guion y Dirección: Roberto Suárez y Germán Tejeira.
Reparto: César Troncoso, Haydeé Farevola, Monina Bonelli, Yamandú Cruz, Gloria Demassi, Lucía Trentini, Miguel Vieira, Pedro Cruz, Miguel Cabrera. / Fotografía: Arauco Hernández Holz (B&W). / Música: Nicolas Rodriguez Mieres, Manuel Scabone. Vista en el 38 Foro Internacional de Cine en Cineteca Nuevo León.
por: Enrique López Arvizu
Traumas y pesadillas infantiles.
‘Ojos de madera’ es una producción uruguaya por la que han transcurrido casi 9 años desde que se inició su realización hasta ahora que por fin ha visto la luz, y la espera ha valido la pena para poder disfrutar de este peculiar cuento infantil.
Víctor (Pedro Cruz) es un niño de 11 años que, tras perder a sus padres en un trágico accidente de tránsito, ha sido adoptado por sus tíos. Pero para Víctor lo sucedido y la consecuente pérdida se ha convertido en un trauma muy difícil de superar.
Ante la imposibilidad de olvidar, Víctor se sume en una serie de terribles visiones y pesadillas que amenazan su pequeño mundo, a pesar de los vanos intentos de sus tíos por ayudarle, que lo hacen padecer una existencia infernal a pesar de su corta edad.
Con la estructura de un cuento, ya que la historia se va narrando en capítulos, la película que es dirigida a cuatro manos por Roberto Suárez y Germán Tejeira, representa toda una rareza que descansa en su mayor parte en lo visual.
Filmada en un bello blanco y negro, la película presenta varias virtudes, todas puestas a favor de conseguir poderosas imágenes que combinan lo más perturbador que puede llegar a ser la mente de un chico de once años, que va de lo fantasioso a lo siniestro, pasando por lo grotesco, en una película que más que narrar un relato convencional, intenta transmitir el estado en el que se encuentra el chico, entra la angustia y el tormento.
La película, con una muy acertada elección de todo el casting y una ambientación que suma mucho para conseguir una atmósfera enrarecida, pero que padece por ciertas decisiones dramáticas en cuanto a una historia añadida a la principal, consigue ser toda una experiencia, más cercana a lo sensoria que a lo narrativo, pero que es todo un hallazgo más que bienvenido.
