Sin ti no puedo, de Chus Gutiérrez

Sin ti no puedo (Sin ti no puedo, España-México, 2022) / Dirección: Chus Gutiérrez.

Nuestra puntuación

 

Reparto: Mauricio Ochmann, Maite Perroni, Alfonso Bassave, Pedro Casablanc, Rubén Ochandiano, Elena Irureta, Lucía de la Fuente, Juan Vera, Jorge Motos. / Guion: Frank Ariza, Alicia Luna. / Fotografía: Javier Salmones. / Música: Maria Vertiz. Estreno jueves 21 deabril del 2021.

Un drama disfrazado de thriller.

La nueva producción de la directora española Chus Gutiérrez es una coproducción con México, país que aporta a la pareja protagónica en la figura de Mauricio Ochmann y Maite Perroni, en un thriller que es más bien un pesado drama familiar.

La historia que se cuenta es la de David (Ochmann), un exitoso empresario que vive junto a su novio Alex (Alfonso Bassave), un instructor de gimnasio, quienes están en la disyuntiva de agrandar o no la familia y, sobre todo, qué método utilizar para ello.

Todo en su vida es plácido hasta que irrumpe en ella Blanca (Perroni), hermana de David, quien recién ha salido de la cárcel tras 8 años encerrada por haber prendido fuego a su casa con sus padres adentro. David no quiere saber nada de ella, pero Blanca está decidida a reencontrarse con su hermano para recuperar su vida, además de intentar demostrar su inocencia.

La película presenta una trama que podría ser interesante de haber sido narrada de manera eficaz, una historia que se narra en dos tiempos, el presente y algunas miradas que suceden 8 años atrás en la que se muestran los acontecimientos que marcarán el devenir de la historia.

Los problemas que presenta ‘Sin ti no puedo’ son varios, y algunos se van sumando conforme avanza el metraje, el principal es el guion, que es uno bastante básico con personajes unidimensionales y diálogos simplones. La película plantea dos personajes homosexuales que viven juntos, pero esto es abordado de manera superflua, además de la poca química entre los actores.

Otro punto en contra son las actuaciones, el que sale mejor librado es Pedro Casablanc y un poco Ochmann, excepto en el tramo final en el que desbarranca por completo, mientras que Bassave se limita a mostrar su cuerpo y Maite Perroni se esfuerza en decir sus líneas de manera natural.

Así, el thriller aparece solo en los minutos finales y de manera muy torpe, los últimos cinco minutos son penosos y se desarrollan de manera absurda y atropellada, en una película esquemática y muy previsible.

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