Evil Dead: En llamas (Evil Dead Burn, Estados Unidos, 2026) / Dirección: Sébastien Vanicek.
Reparto: Souheila Yacoub, Tandi Wright, Hunter Doohan, Luciane Buchanan, Erroll Shand, Maud Davey, George Pullar, Greta van den Brink, Victory Ndukwe, Keanu Karim. / Giuon: Sébastien Vanicek, Florent Bernard. / Fotografía: Philip Lozano. Estreno 08 de julio de 2026.

por: Enrique López Arvizu
Familia del infierno.
El universo de Evil Dead creado por Sam Raimi sigue creciendo y no parece que por ahora vaya a parar. Ha llefado una nueva entrega dirigida por Sébastien Vanicek en la que su sólida puesta en escena es, sin duda, lo que más hace destacar a ‘Evil Dead Burn’. Desde los primeros minutos, se percibe un control absoluto del espacio y la atmósfera con una iluminación que juega magistralmente entre la penumbra y los estallidos de violencia intensa. La cámara se mueve con una agresividad contenida que respeta la tradición de la saga, pero actualizándola con un pulso moderno que hace que cada rincón de la locación se sienta vivo y amenazante. Es un trabajo de dirección que demuestra conocimiento profundo del material original y, al mismo tiempo, una personalidad propia.
El relato se siente completamente adecuado a lo que representa la saga Evil Dead: un festival de posesiones, sangre y humor negro que nunca se toma del todo en serio. Aunque en algunos pasajes el film coquetea con un tono más solemne e intimista —explorando el dolor familiar y la culpa con cierta delicadeza—, siempre termina decantándose por el exceso y lo desmedido. Las secuencias de gore son brutales, creativas y filmadas con un placer evidente, recordándonos que estamos ante una película que disfruta cada salpicadura y cada grito. Ese equilibrio inestable entre lo grave y lo ridículo es parte de su encanto.
A pesar de una historia relativamente sencilla, casi toda contenida en una única locación, ‘Evil Dead Burn’ consigue ser un complemento más que digno para la franquicia. No inventa nada, pero tampoco lo pretende. En cambio, se dedica a pulir lo que ya funciona: la atmósfera opresiva, el sentido del humor macabro y la escalada constante hacia el caos absoluto. Los personajes cumplen su función y terminan siendo víctimas a modo de un mal que no da tregua.
En definitiva, ‘Evil Dead Burn’ no llega a los altos estándares de su predecesora, ‘Evil Dead Rise’, pero consigue ser un regalo para los fans de la saga que buscan exactamente lo que promete: terror visceral, diversión sin complejos y una dirección inspirada que entiende el espíritu del universo creado por Sam Raimi. No es la mejor entrega, pero sí una que se gana su lugar con creces gracias a su compromiso total con el exceso bien ejecutado.