57 segundos atrás (57 Seconds, Estados Unidos, 2023) / Dirección: Rusty Cundieff.
Reparto: Morgan Freeman, Josh Hutcherson, Lovie Simone, Greg Germann, Sammi Rotibi, Griff Furst, Mark Jacobson, Jeff Chase, Dickson Obahor, Bevin Bru. / Guion: Macon Blair. Historia: E.C. Tubb. / Fotografía: Andrew Strahorn. / Música: Nathan Furst. Estreno jueves 22 de febrero del 2024.
por: Enrique López Arvizu.
Un anillo mal usado.
El realizador Rusty Cundieff ha construido una filmografía larga e irregular, mayormente en producciones televisivas y algunas cinematográficas con no demasiada difusión, ahora ingresa en el mundo de la ciencia ficción estrenada de manera digital que ha México ha llegado a las salas de cine.
Al frente del reparto aparece Josh Hutcherson, conocido por su participación en las películas de la saga de ‘Los juegos del hambre’ acompañado de una figura del tamaño de Morgan Freeman, en un papel pequeño pero importante.
La historia trata de Franklin Fox (Hutcherson), un bloguero que escribe bajó un seudónimo acerca de tecnología en la medicina, quien busca entrevistar a un gurú del tema (Freeman), por lo que se las ingenia para ingresar a una exclusiva presentación en la que termina heroicamente salvando su vida, terminando por encontrarse un misterioso anillo.
Al poco tiempo Franklin descubre que el anillo tiene el poder de transportarlo 57 segundos al pasado, por lo que primero decide usarlos para sacar ventaja para conquistar a Jala (Lovie Simone), y después para consumar su venganza contra el empresario Sig Thorenson (Greg Germann).
Con una premisa prometedora, ’57 segundos atrás’ es una película que bebe de muchas otras propias del género, y a la que la falta de rigor en su guion termina por cobrarle factura, siendo el viaje por esos 57 segundos el principal y prácticamente único recurso que mueve la trama.
La película se queda corta en todos los temas que aborda, incluso los más evidentes, lo mismo en cuanto a la naturaleza del anillo y del tiempo que transporta, algunas situaciones que quedan sin desarrollo, o alguno de los personajes, como el enigmático que acompaña a Morgan Freeman cada vez que aparece a cuadro, del que no se explica nada.
Además, la película supone ser también un alegato en contra de las grandes farmacéuticas, pero, como en los demás temas que toca el relato, esto se toca apenas por encima y todo termina siendo un pretexto para que la historia avance y no mucho más.
Pero lo peor de ’57 segundos atrás’ es la falta de coherencia y la constante violación al verosímil de la propuesta, quedando todo en decisiones caprichosas que atentan contra la lógica del relato y sobre todo el poco interesante uso que el protagonista hace del anillo.
