¡Shazam! La furia de los dioses (Shazam! Fury of the Gods, Estados Unidos, 2023) / Dirección: David F. Sandberg.
Reparto: Zachary Levi, Helen Mirren, Lucy Liu, Rachel Zegler, Asher Angel, Jack Dylan Grazer, Marta Milans, Cooper Andrews, Adam Brody, Djimon Hounsou, Grace Fulton, Meagan Good, D.J. Cotrona, Jovan Armand, Ian Chen, Faithe Herman, Diedrich Bader, Ross Butler, P.J. Byrne, Rizwan Manji, Derek Russo, David Lengel, Abby Glover. / Guion: Henry Gayden, Chris Morgan. Personaje: Bill Parker, C.C. Beck. / Fotografía: Gyula Pados. / Música: Christophe Beck. Estreno jueves 16 de marzo del 2023.
por: Enrique López Arvizu
Le falta magia.
Con el estreno de ¡Shazam! En 2019, DC consiguió una película muy bien lograda, aligerando el hasta entonces tono grave de sus producciones y tomando algunos elementos que hicieron tan exitosa la franquicia de la competencia.
David F. Sandberg conformó una redonda comedia adolescente que supo equilibrar la épica de superhéroes que funcionaba muy bien como película de origen y presentación de un nuevo integrante del grupo de superhéroes.
Como se sabe y bien lo estableció ‘Scream 2’, toda secuela tiende a ser una producción más grande en todos los sentidos con relación a su predecesora, y esta nueva entrega de ‘Shazam’ no es la excepción.
La primera secuencia es algo alentadora, Shazam acude a terapia para tratar sus problemas personales en una escena en tono de comedia muy acorde al tono de la primera entrega. Lo que sigue es la presentación de las villanas, Hespera (Helen Mirren), Kalypso (Lucy Liu), en una secuencia espectacular.
Pero lo que sigue atenta contra el resto de la película, en los siguientes 30 minutos el relato entra en un ritmo irregular mientras conocemos a la joven Anthea (Rachel Zegler) dando paso en la historia a un romance adolescente, mientras las villanas presentan sus intenciones y planes.
Lo que sigue es un desborde de muchas cosas, desde lo visual hasta la acumulación de una gran cantidad de criaturas mitológicas que destruyen la ciudad de Philadelphia, donde lo que manda es el CGI en cada uno de los planos.
Hay lugar para algunos comentarios que buscan ser divertidos por parte de Zachary Levi y muchas referencias a la actual cultura pop, buscando sintonizar con el tono ligero de la película anterior, sin conseguirlo del todo.
La presencia de una actriz como Helen Mirren termina siendo anecdótica, pues en una historia como la que se narra en esta secuela, la actriz no cuenta con demasiado material para componer a un mejor personaje que lo que más hace es estirar los brazos y el resto es responsabilidad de los efectos visuales.
A Sandberg se le termina escapando de las manos el control del relato y no logra equilibrarlo, presentando en la última hora una seguidilla de secuencias de acción sin ton ni son que terminan siendo caóticas y poco atractivas, quedando los personajes relegados a un segundo término.
Más allá de algunos momentos bien logrados, sobre todo en lo que tiene que ver con la comedia, a esta secuela le falta algo de la magia de su predecesora. Además, hay un par de escenas entre los créditos finales y alguna aparición de un personaje famoso que no suman demasiado al resultado final.
