Scream 6 (Scream VI, Estados Unidos, 2023) / Dirección: Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett.
Reparto: Melissa Barrera, Jenna Ortega, Courteney Cox, Hayden Panettiere, Jasmin Savoy Brown, Mason Gooding, Samara Weaving, Dermot Mulroney, Jack Champion, Liana Liberato, Henry Czerny, Tony Revolori, Devyn Nekoda, Josh Segarra, Thomas Cadrot, Jason Cavalier. / Guion: James Vanderbilt, Guy Busick. Personajes: Kevin Williamson. / Fotografía: Brett Jutkiewicz. / Música: Sven Faulconer, Brian Tyler. Estreno jueves 09 de marzo del 2023.
por: Enrique López Arvizu
Grita en Nueva York.
En 1996, Wes Craven junto al guionista Kevin Williamson revolucionaron y resucitaron el slasher, subgénero del terror, con ‘Scream’, película en la que se reflexionaba acerca del género, sus reglas y sus convenciones, ejecutándolo todo en pantalla. Un año después, su poderosa secuela hacian lo mismo con las segundas partes, igualmente de manera brillante.
Tras un par de películas más y la partida de este plano terrenal del maestro Craven, la dupla que integran Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett, realizadores de la sorpresiva y muy efectiva ‘Boda sangrienta’, tomaron el mando de la franquicia y entregaron la parte 5 de la saga, que funciona también como reinicio de la misma, y ahora llega ‘Scream 6’, segunda parte de ese relanzamiento.
Como es tradicional en esta saga, la primera secuencia es determinante y espectacular, en esta ocasión, una maestra de cine, Samara Weaving, protagonista de la mencionada ‘Boda sangrienta, es quien hace acto de presencia en ella, secuencia que contiene información primordial de lo que se vendrá, como el hecho que ahora la acción se ha trasladado a la ciudad de Nueva York.
Allí se han mudado las hermanas Sam (Melissa Barrera) y Tara (Jenna Ortega), junto a sus amigos también hermanos Chad (Mason Gooding) y Mindy (Jasmin Savoy Brown), todos sobrevivientes de los últimos hechos sangrientos perpetrados por Ghostface en Woodsboro.
Tras los primeros asesinatos, las alarmas se encienden, Sam, quien se ha convertido en víctima de una campaña de desprestigio en redes sociales donde se la culpa de los últimos asesinatos ocurridos en Woodsboro, busca proteger a Tara a pesar de que ella se muestra renuente.
Todas las personas que las rodean se convierten automáticamente en potenciales víctimas, pero también en sospechosos, por lo que, una vez más, empieza el juego para tratar de desenmascarar al o los culpables detrás de la misteriosa máscara.
Esta nueva entrega respeta los principios y reglas de la saga, siendo que funciona al mismo tiempo la sexta entrega como la segunda parte del relanzamiento de la franquicia, así, la película reflexiona de las secuelas, las segundas partes y del género en general, si bien no de la manera brillante como sucedía en las primeras tres películas, además de hacerlo acerca de la violencia en los Estados Unidos de hoy.
Es, además, mucho más sangrienta que las anteriores, como en el resto de la filmografía de sus directores, se percibe cierto gusto por mostrar excesos de sangre y vísceras, también se aleja un tanto del estilo visual de las películas dirigidas por Craven y del tono satírico de aquellas, llegando incluso en un par de momentos a tornarse demasiado seria.
La historia que se narra logra sostener el interés a lo largo del metraje, así como el suspenso a partir de la incógnita tras la máscara del asesino o posibles asesinos, con giros de tuerca que funcionan a la perfección al mismo tiempo que, además, pone al tanto al espectador de la ya larga saga al recorrer a todos los asesinos de las entregas anteriores, con guiños y referencias a la saga misma o a clásicos del género a los que se rinde tributo.
Así, esta nueva entrega de Scream logra posicionar a la franquicia en un camino listo para tomar un rumbo independiente a la historia donde inicio todo, consiguiendo ser una secuela bastante digna, la mejor después de las 2 brillantes primeras películas, un logro nada menor. A esperar lo que se viene.
