Leto, de Kirill Serebrennikov

Leto (Leto, Rusia-Francia, 2018) / Dirección: Kirill Serebrennikov.

Reparto: Teo Yoo, Irina Starshenbaum, Roman Bilyk, Anton Adasinsky, Liya Akhedzhakova, Yuliya Aug, Filipp Avdeev, Aleksandr Bashirov, Nikita Efremov. / Guion: Lily Idov, Mikhail Idov, Kirill Serebrennikov. / Fotografía: Vladislav Opelyants. / Música: Roman Bilyk. Vista en la 66 Muestra Internacional de Cine en la Cineteca Nuevo León.

por: Enrique López Arvizu

Una historia de rock.

‘Leto’, verano en ruso, es la más reciente película del director Kirill Serebrennikov, estrenada en el Festival de Cannes de 2018 mientras su realizador se encontraba encarcelado por supuestas anomalías burocráticas, cuando en realidad se sabe que fue por su radical oposición al gobierno de Vladimir Putin, hoy en día ya se encuentra en libertad.

La historia de ‘Leto’ se ubica en la entonces Leningrado en la primera mitad de la década de los 80, la película narra la escena musical de aquellos años contando la historia de un aspirante a músico, Viktor Tsoï, quien llegó a convertirse en un referente del rock ruso antes de su prematura muerte.

Mientras acampan en una playa con un grupo de amigos, Mike (Roman Bilyk) junto a su banda Zoopark y su novia Natacha (Irina Starshenbaum), reciben a un par de jóvenes que sueñan en convertirse en músicos y formar su propia banda, uno de ellos es Viktor (Teo Yoo), compositor y cantante a quien Mike apoyará y con quien Natacha tenrá una relación bastante cercana y que terminará por formar a la banda Kino, superando así a su mentor Mike hasta convertirse en un artista de culto.

La película, filmada en blanco y negro, recrea con vehemencia las condiciones en la que los músicos y los fanáticos podían disfrutar de un concierto musical, apenas en la primera secuencia se muestra como un par de chicas se cuelan en una de las salas donde se presenta la banda de Mike, en la que los asistentes apenas pueden seguir el ritmo de la música moviendo sus cabezas o los pies, quedando determinantemente prohibido exclamar alguna frase o incluso mostrar alguna pancarta o cartel.

Esa primera secuencia deja en claro el nivel de censura que existía en la Unión Soviética en un simple concierto, y en las condiciones en la que los músicos podían crear sus temas o escuchar clandestinamente a los músicos de los que recibían su influencia, y es ahí donde se encuentran los principales aciertos del relato, en ese logrado clima de opresión y desencanto en el que se desarrolla la historia, y donde los subversivos artistas encuentran motivos para crear su música.

El relato cuenta con elegantes planos secuencias y una puesta en escena por momentos demasiado “cuidada” o “pensada”, algo totalmente opuesto al espíritu rebelde de lo que se narra en la película, pero se destaca la posibilidad de conocer cómo era el día a día de los jóvenes bajo la dura mirada del gobierno soviético y la música que escuchaban, aunque también se muestran algunos momentos menos logrados con un narrador que increpa a cámara o números musicales de temas conocidos cantados por “gente normal” como si viéramos un mal videoclip con gráficos en pantalla incluidos, que se contrapone con la calidad e interés del resto de la película.

Leto, de Kirill Serebrennikov reviewed by on 4 junio, 2019 rated 3.5 on 5.0
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