Graduación (Bacalaureat, Rumanía-Francia-Bélgica, 2016) / Guion y Dirección: Cristian Mungiu.
Reparto: Adrian Titieni, Vlad Ivanov, Maria-Victoria Dragus, Ioachim Ciobanu, Gheorghe Ifrim, Emanuel Parvu, Valeriu Andriuta, Claudia Susanu, Adrian Vancica, Liliana Mocanu, Lia Bugnar, Tudor Smoleanu, Andrei Morariu, Rares Andrici, Constantin Cojocaru, Robert Emanuel. / Fotografía: Tudor Vladimir Panduru. Estreno viernes 7 de julio de 2017 en la Cineteca Nuevo León.
por: Enrique López Arvizu
La corrupción nuestra de cada día.
La nueva película del director rumano Cristian Mungiu, realizador también de la multipremiada ‘4 meses, 3 semanas, 2 días’, es una sombría y dolorosa radiografía de la Rumanía actual.
Romeo es un médico que vive con su esposa enferma y su hija Eliza, quien está en la etapa de rendir los últimos exámenes con amplias posibilidades de irse a estudiar la universidad a Londres, pero cuya situación se complica una mañana al ser víctima de un intento de violación.
El trauma del hecho violento provoca que Eliza tenga un no muy buen examen, lo que la obliga a que sus dos siguientes deben ser perfectos, por lo que Romeo mueve las piezas necesarias para ayudarla a que lo consiga, pero esto tendrá consecuencias negativas cuando un funcionario que lo ha ayudado es investigado por la policía.
Con una puesta en escena de un total rigor, Mungiu narra las desventuras de un hombre que ha perdido la esperanza en su país, al que las fatalidades no paran de sumarse, obligándole a hacer uso de influencias y diversas corruptelas para asegurar el futuro de su hija, la cual no parece estar convencida de querer para ella.
Mungiu disecciona a la sociedad de su país en un relato lleno de dilemas éticos y morales donde sus personajes son imperfectos y sus diversos conflictos contienen grandes dosis de realidad, tanto en sus acciones y decisiones, lo que ayuda a asumir como cercano lo que se cuenta, así como en el gran trabajo actoral del elenco.
Con una gran fluidez narrativa y seguridad en lo que se quiere contar, la película de Mungiu triunfa sin necesidad de apelar a recursos rimbombantes.
