Ghostbusters: El legado (Ghostbusters: Afterlife, Estados Unidos, 2021) / Dirección: Jason Reitman.
Reparto: Finn Wolfhard, Carrie Coon, Mckenna Grace, Sigourney Weaver, Paul Rudd, Celeste O’Connor, Logan Kim, Annie Potts, Bill Murray, Dan Aykroyd, Ernie Hudson, Bokeem Woodbine, Oliver Cooper, Marlon Kazadi, Sydney Mae Diaz, CJ Collard, Bud Klasky, Faith Louissaint. / Guion: Jason Reitman, Gil Kenan. Personaje: Dan Aykroyd, Harold Ramis. / Fotografía: Eric Steelberg. / Música: Rob Simonsen. Estreno jueves 18 de noviembre del 2021.
por: Enrique López Arvizu
Un homenaje emotivo y divertido.
Tras la mala recepción para el reboot en tono de comedia y protagonizado por mujeres lanzado en 2016 y dirigido por Paul Feig, llega a las salas, después de incontables cambios de fecha a consecuencia del confinamiento, un nuevo intento de relanzar esta saga, ahora de la mano de alguien que indudablemente conoce bien de que va esto, Jason Reitman, hijo del director de las películas originales.
Anunciada como una secuela de las dos películas lanzadas en la década de los 80, esta nueva entrega es también una nueva oportunidad de acercar esta saga a las nuevas generaciones, así como un sentido homenaje a las películas originales, lo que seguramente agradará al público de aquellas películas, que ahora ya han superado la barrera de las cuatro décadas, o más.
Esta historia se ubica en la actualidad, y presenta a una familia comandada por una madre soltera, Callie (Carrie Coon), y sus dos hijos adolescentes, Trevor (Finn Wolfhard) y Phoebe (Mckenna Grace, quien se lleva la película), una chica obsesionada con la ciencia, quienes deben dejar su casa tras ser echados por falta de pago, por lo que deben mudarse a una vieja granja en Oklahoma, que perteneció al recientemente fallecido padre ausente de Callie.
Mientras buscan adaptarse a su nuevo hogar en un pequeño y alejado pueblo, Phoebe empieza a descubrir ciertos artefactos que alimentan su natural curiosidad por la ciencia, hasta que descubre que su abuelo no era otro que Egon Spengler (quien fue interpretado por el fallecido Harold Ramis), científico integrante de los populares Cazafantasmas de los años 80, y también descubre el porque el se confinó en ese lugar, por lo que intentará juntos a su hermano y nuevo amigos, continuar con su legado.
Si bien la película presenta un sinfín de detalles para agradar a los más fanáticos seguidores de la saga, esta no se conforma con ser solamente una reversión de aquella, sino que toma ciertos elementos por todos conocidos para a partir de ello intentar un relato más acorde a nuestros tiempos que agrade a las nuevas generaciones y crear nuevos fans para la saga.
El resultado es una película imperfecta, pero con mucho corazón y sobre todo muy divertida, si bien el guion tiene ciertos huecos que terminan por forzar para que sucedan ciertas situaciones, el carisma de los actores/personajes, la habilidad de Jason Reitman para narrar y la inevitable nostalgia suman a favor de la película.
Y es que además de ser un relato por demás amable y muy entretenido, en los momentos finales la nostalgia invade todo el relato con las apariciones de los actores de la película original, para terminar con un muy sentido y merecido homenaje a Harold Ramis, todo en un tono lleno de emotividad, y mucha nostalgia.
