El diablo entre las piernas (El diablo entre las piernas, México, 2019) / Dirección: Arturo Ripstein.
Reparto: Silvia Pasquel, Alejandro Suárez, Greta Cervantes, Daniel Giménez Cacho, Erando González, Patricia Reyes Spíndola, Mar Carrera, Roberto Fiesco. / Guion: Paz Alicia Garciadiego. / Fotografía: Alejandro Cantú (B&W). / Música: David Mansfield. Estreno miércoles 05 de mayo del 2021.
por: Enrique López Arvizu
Después de todos estos años.
El tema de la sexualidad en la tercera edad es un tema tabú no solo en el cine sino en la vida misma, que genera lo mismo rechazo que incomodidad, por lo que termina por ser invisibilizado, como si fuese algo inexistente.
La pareja y dupla que conforman Arturo Ripstein y Paz Alicia Garciadiego deciden abordarla en su más reciente película, que es toda una declaración de intenciones desde su contundente título, ‘El diablo entre las piernas’, y lo hacen sin tapujos y de manera directa.
Beatriz (Silvia Pasquel) es una mujer madura que vive junto a su marido (Alejandro Suárez), un viejo farmacéutico retirado, que la maltrata y humilla constantemente, por una presunta infidelidad, Beatriz se relaja disfrutando sus clases de tango, donde coquetea con su pareja de baile (Daniel Giménez Cacho).
Cuando no está en su casa paseando en pijama y molestando a su mujer, su marido visita a su amante (Patricia Reyes Spíndola), la peluquera del barrio, una mujer madura que no espera nada más de esa relación, ellos han conformado una tóxica dinámica de la que es testigo la empleada de la casa (Greta Cervantes).
Ripstein y Garciadiego dan forma a un relato en blanco y negro con muchas de las características que han forjado juntos en su filmografía, un guion que presenta personajes con sustancia, y que escupen frases un tanto pomposas pero llenas de verdad, abordando el tema de la sexualidad en la edad adulta con el personaje de una mujer maltratada a la que da voz, decisión y acción sin necesidad de tener que ajustarse a los movimientos en boga, y en contra del convencionalismo tanto del cine nacional como de nuestra sociedad.
Una película cruda y rugosa, con múltiples capas, incómoda pero certera en el retrato de sus personajes, a contracorriente de lo que “debe ser”, con mucha incorrección pero con mucho corazón, y virtuosa en su ejecución, Una joya.
