Destino final: Lazos de sangre (Final Destination: Bloodlines, Estados Unidos, 2025) / Dirección: Zach Lipovsky y Adam B. Stein.
Reparto: Kaitlyn Santa Juana, Teo Briones, Richard Harmon, Owen Joyner, Rya Kihlstedt, Anna Lore, Brec Bassinger, Tony Todd, Max Lloyd-Jones, Andrew Tinpo Lee, April Telek, Travis Turner, Matty Finochio, Gabrielle Rose, Alex Zahara, Brenna Llewellyn, Mark Brandon, Sophia Chapdelaine. / Guy Busick, Lori Evans Taylor. Historia: Jon Watts. / Fotografía: Christian Sebaldt. / Música: Tim Wynn. Estreno jueves 15 de mayo de 2025.

por: Enrique López Arvizu.
El origen del destino final.
Han pasado 14 años desde la última entrega de la franquicia de ‘Destino final’, una saga que consiguió captar una legión de seguidores que disfrutaban con las muy ingeniosas maneras en las que los personajes perdían la vida, por lo que se decidió revivirla con una nueva película que sirva de carta de presentación para el público joven de hoy.
Los responsables de esta nueva película son la dupla que conforman Zach Lipovsky y Adam B. Stein, y presentan una película que respeta el tono y el espíritu de la saga, pero ahora presenta una historia que muestra algo diferente a lo común de las películas anteriores, donde la trama ocurría dentro un grupo de jóvenes amigos ahora se traslada al seno de un grupo familiar.
Esta nueva historia arranca, como todas las películas previas, con una secuencia espectacular pero que en esta ocasión presenta varias diferencias importantes: viaja 50 años atrás para contar lo que sucede en la inauguración de una moderna torre llamada “Skyview”, en la que una joven, Iris (Brec Bassinger) que sellará su compromiso con su novio, Paul Campbell (Max Lloyd-Jones), tiene una premonición y logra salvar la vida de una gran cantidad de personas.
La secuencia muestra en detalle, como suele hacerse dentro de esta saga, dicha premonición que termina siendo catastrófica, en esta ocasión de dimensiones muy mayores, y muestra las muy ingeniosas y peculiares formas en que van muriendo los personajes.
Ya en el presente, la historia se centra en Stefani Reyes (Kaitlyn Santa Juana), una joven estudiante que padece de una recurrente pesadilla que es la misma premonición de Iris, que resulta ser su abuela, así, Stefani decide indagar con su familia y consigue llegar hasta su abuela (Gabrielle Rose), quien, aislada del mundo, le explica como ha logrado burlar a la muerte, pero que cuando ésta la alcance, como una especie de maldición familiar, la muerte irá detrás de sus descendientes uno por uno, como lo hizo ya con casi la totalidad de la gente a la que les salvó la vida.
Esta nueva versión de ‘Destino final’, busca mantener la esencia de la franquicia con el añadido que vuelve a mostrar una historia más allá de las atractivas e ingeniosas muertes, que se volvió en lo más interesante de la saga, así como algunos personajes con un ligero intento por ser desarrollados.
Además de darle continuidad y frescura a la franquicia,’Bloodlines’ busca dar al espectador información de como inicio todo, y consigue hilar una historia que conecta con todo lo visto ya, de alguna manera, en las cinco películas anteriores, y consigue darle un sentido a todo eso. Además, sirve como un homenaje y cierre al único personaje presente a lo largo de toda la saga, el William Bludworth del fallecido Tony Todd.
Una película al nivel de las mejores de la saga, con mucho humor y sangre, con algunas muertes auténticamente ingeniosas (y otros no tanto), y algunas referencias para los más fanáticos que es, por sobre todo, efectiva para reactivar la saga.