Querido Evan Hansen (Dear Evan Hansen, Estados Unidos, 2021) / Dirección: Stephen Chbosky.
Reparto: Ben Platt, Julianne Moore, Kaitlyn Dever, Amy Adams, Colton Ryan, Nik Dodani, Danny Pino, Amandla Stenberg, Isaac Powell, Avery Bederman, Gerald Caesar, DeMarius Copes, Liz Kate, Tommy Kane, Marvin Leon. / Guion: Steven Levenson. Musical: Justin Paul, Dan Romer. / Fotografía: Brandon Trost. / Música: Justin Paul, Dan Romer. Estreno jueves 11 de noviembre del 2021.
por: Enrique López Arvizu
Mentiras piadosas.
El director Stephen Chbosky ha sabido construir una interesante y querible filmografía con sus dos largometrajes previos, ‘Las ventajas de ser invisible’ (2012) y ‘Extraordinario’ (2017), dos películas con personajes muy jóvenes que por diferentes motivos no consiguen encajar en su entorno.
Ahora se pone al frente de una historia que es una adaptación de una obra de Broadway con un protagonista joven que padece cierto trastorno que le impide socializar y tener amigos, es decir, otra vez una historia adolescente que comparten algunas temáticas con sus dos películas, solo que esta vez el resultado no está a la misma altura.
La historia que se narra es la de Evan Hansen (Ben Platt), un joven que cursa el último año de High School y al que le es imposible socializar, por lo que suele andar solo por los pasillos de su escuela y habla únicamente con un compañero (Nik Dodani) quien siempre le deja claro que no es su amigo, sino solo un conocido por la relación de sus respectivas familias. Evan vive con su madre (Julianne Moore) regularmente ausente debido a su trabajo, mientras que su padre los abandonó años atrás.
Evan no puede avanzar con una tarea que le dejó su terapeuta: escribirse una carta a sí mismo, por lo que se pone a trabajar en su escuela pero al mandarla a imprimir es leída por Connor (Colton Ryan), un compañero con un trastorno más violento que termina por llevarse la carta a pesar de la insistencia de Evan para que se la devuelva. Algunos días después, los padres de Connor buscan a Evan después de que Connor se quita la vida y entre sus ropas encuentran una carta dirigida a Evan, los padres emocionados quieren conocer al posible único amigo de su hijo, pero de último momento, Evan decide no desmentirlos y seguir con la historia de su supuesta amistad.
El inicio de ‘Querido Evan Hansen’ es prometedor, Chbosky logra introducir sin problemas la historia, su conflicto, presentar a sus personajes y mostrar su puesta en escena incluyendo el primero de los musicales que fluye de manera natural, con Platt (pasado de años pero impecable en su personaje) interpretando su canción, sin necesidad de adicionar nada fuera de lo que deberíamos estar viendo, ni coreografías ni nada estrafalario.
Los problemas de la película se van presentando conforme avanza la historia, el relato se empantana al estacionarse en cierto regodeo dramático mal encauzado y manipulador, y las diferentes temáticas son repasadas apenas por encima, por lo que el relato se torna monótono y muy convencional, al que apenas rescata el buen trabajo de sus actores.
Así, Chbosky no consigue sostener el interés a lo largo del metraje de su tercera película, a la cual poco o nada ayuda su extensa duración que la termina convirtiendo en una experiencia por momentos emotiva pero también cansina y casi tortuosa y que termina por perder el rumbo.
