El misterio de Soho, de Edgar Wright

El misterio de Soho (Last Night in Soho, Reino Unido, 2021) / Dirección: Edgar Wright.

Nuestra puntuación

Reparto: Thomasin McKenzie, Anya Taylor-Joy, Matt Smith, Terence Stamp, Diana Rigg, Rita Tushingham, Synnove Karlsen, Joakim Skarli, Andrew Bicknell, Colin Mace, Michael Ajao, Will Rogers, Will Rowlands, Craig Anthony-Kelly, Lisa McGrillis, James Phelps, Oliver Phelps, Jessie Mei Li, Michael Jibson, Connor Calland, Katrina Vasilieva, Abdul Hakim Joy, Milica Guceva. / Guion: Krysty Wilson-Cairns, Edgar Wright. / Fotografía: Chung Chung-hoon. / Música: Steven Price. Estreno jueves 28 de octubre del 2021.

 

 

por: Enrique López Arvizu

Pesadilla a través del tiempo.

La siempre ascendente carrera de Edgar Wright no cambia su rumbo con esta su nueva producción, ‘Last Night in Soho’, un importante cambio de registro en el que, sin dejarla de lado, se aleja un poco de la comedia para llegar a géneros que transitan desde el suspenso llegando incluso al horror, y lo hace con una película que confirma su valía como gran narrador.

En esta nueva incursión de Wright en el largometraje narra la historia de una joven de un pequeño pueblo inglés, Eloise (Thomasin McKenzie), una huérfana enamorada de la década de los 60 que vive con su abuela, que busca convertirse en una famosa diseñadora de moda, por lo que, gracias a la obtención de una beca, viaja a Londres para estudiar y comenzar el camino hacia sus sueños.

La gran metrópoli no es tan amable con la joven que decide abandonar la residencia universitaria y aventurarse en el Soho, alquilando una habitación en una vieja casa propiedad de una solitaria vieja (Diana Rigg), un lugar en el que consigue conectar desde el presente con su idealizada década de los 60, adentrándose en lugares que la encandilan por su encanto, hasta que conoce a la bella y enigmática Sandie (una enorme Anya Taylor-Joy), una chica que sueña con convertirse en cantante, con la que empieza a obsesionarse, y después seguirla, empezando a perderse entre las dos temporalidades sin poder distinguir cuál es el mundo real, descubriendo cada vez terribles secretos que la amenazan y acechan incluso en su día a día.

La solidez narrativa de Wright se complementa con un poderoso guion escrito a cuatro manos junto a Krysty Wilson-Cairns dando así forma a un relato muy actual, cargado de todos los temas sociales que se discuten hoy en día tratados de manera sutil, pero con un envoltorio que coquetea y rinde homenaje lo mismo al terror gótico como al giallo, con una gran selección musical, algunos giros que sorprenden pero no fastidian, y como la cereza del pastel, una impresionante perfomance de Anya Taylor-Joy, cada vez más instalada como la mejor actriz de su generación.

Wrigth tiene la habilidad de no perder el norte en su relato a pesar de transitar diferentes temporalidades, géneros, temáticas y tonalidades, y lo hace de una manera casi virtuosa, haciendo que el interés no decaiga y sosteniendo a tope la tensión de inicio a fin, valiéndose en ocasiones de tópicos comunes del cine de género.

Pero también condimenta su relato con una fuerte carga social, y arremete contra una sociedad que ha normalizado conductas inapropiadas sin llegar al innecesario subrayado, donde el juego temporal adquiere otra importancia y lectura, donde la joven Eloise es apenas la única persona que trata de ir en contra de una realidad impuesta por algunos, en un escenario amenazante en el que deberá ir descubriendo poco a poco que se esconde detrás de lo que observa a simple vista, entre juegos de espejos y visiones fantasmales.

Wright consigue una gran película a la que reviste con un llamativo envoltorio, intrigante, disfrutable, emocionante y atrapante por igual, echando una mirada al pasado para revisitar un enfermo presente.

 

Deja una respuesta