Historias de miedo para contar en la oscuridad (Scary Stories to Tell in the Dark, Estados Unidos-Canadá, 2019) / Dirección: André Øvredal.
Reparto: Zoe Margaret Colletti, Michael Garza, Austin Zajur, Gabriel Rush, Kathleen Pollard, Gil Bellows, Javier Botet, Dean Norris, Lorraine Toussaint, Austin Abrams, Mark Steger, Stephanie Belding, Jane Moffat, Natalie Ganzhorn, David Tompa. / Guion: Dan Hageman, Kevin Hageman, Guillermo del Toro, John August, Marcus Dunstan, Patrick Melton (Libro: Alvin Schwartz). / Fotografía: Roman Osin. / Música: Marco Beltrami, Anna Drubich. Estreno viernes 16 de agosto de 2019.
por: Enrique López Arvizu
Leyendas para adolescentes.
Con la producción de Guillermo del Toro y con André Øvredal, realizador de películas atractivas como ‘Trollhunter’ y ‘The Autopsy of Jane Doe’, como el responsable de la dirección, llegó al cine una serie de famosos libros de Alvin Schwartz que compilan leyendas, mitos e historias de terror del folclor norteamericano.
Lo complicado parecía ser como llevar al cine esos libros y sus diferentes historias, y lo mejor es la manera en que sus realizadores han decidido, dejando de lado lo más previsible: hacer una película con diferentes episodios, redoblando la apuesta e integrando varias de esas historias dentro de otra que las engloba.
Así, estas ‘Historias de miedo para contar en la oscuridad’ se ubican en una historia que se sitúa a finales de los años 60 una noche de Halloween, un grupo de adolescentes amigos, Stella (Zoe Margaret Colleti), Chuck (Austin Zajur), Auggie (Gabriel Rush) y el nuevo chico del barrio, Ramón (Michael Garza), deciden entrar a una vieja casona, de la que en el pueblo existen varias misteriosas historias, con el fin de escapar de un grupo de jóvenes que bscan agredirlos.
Ya en la misteriosa casa, Stella descubre un misterioso libro que perteneció a Sarah Bellows, una joven que habitó la casa, y que parece estar forrado con piel humana y escrito con una espesa tinta roja que pareciera ser sangre, en el que empiezan a aparecer historias tenebrosas que empiezan a afectar a Stella y sus amigos.
Además de la decisión de englobar las leyendas dentro de una sola historia, otro acierto de la producción es basarse en los dibujos originales de Stephen Gammell para dar vida a las criaturas y monstruos que aparecen en el relato, el cual, si bien no consigue ser del todo aterrador, si logra narrar una historia de manera solida y con cierto atractivo, sobre todo para un público adolescente.
Lo ligero del relato se compensa con buenas decisiones en su narrativa, haciendo uso también de ciertos golpes de nostalgia, un recurso ya muy utilizado en producciones recientes pero que en este caso se resuelve de manera no tan obvia, resultando así una película aceptable.
