Un día más para morir (Boss Level, Estados Unidos, 2021) / Dirección: Joe Carnahan.
Reparto: Frank Grillo, Naomi Watts, Mel Gibson, Will Sasso, Annabelle Wallis, Michelle Yeoh, Rio Grillo, Ken Jeong, Michael Tourek, Meadow Williams, Selina Lo, Mathilde Ollivier. / Guion: Joe Carnahan, Chris Borey, Eddie Borey. / Fotografía: Juan Miguel Azpiroz. / Música: Clinton Shorter. Estreno jueves 27 de mayo del 2021.
por: Enrique López Arvizu.
Cine a pura acción.
La nueva película de Joe Carnahan toma la premisa del clásico ‘Hechizo del tiempo’ o ‘El día de la marmota’, recientemente muy manoseada, para insertarla en un relato que combina la acción con ciencia ficción y un toque de comedia negra que resulta altamente disfrutable.
En este caso, un agente retirado de las Fuerzas Especiales, Roy Pulver (Frank Grillo), se ve obligado a vivir una y otra vez un día en el cuál él es asesinado, así Pulver debe intentar prestar atención a los detalles para poder ir sorteando a los diferentes asesinos que lo persiguen, hasta darse cuenta que ha sido ingresado a un bucle temporal, lo que debe averiguar es cómo y para qué llegó ahí.
Una parte muy importante en esto tiene que ver con su ex, Jemma Wells (Naomi Watts), quien trabaja en una gran corporación a las órdenes de Clive Venton (Mel Gibson). Pulver deberá intentar estirar al límite cada día para descubrir cómo salir del bucle.
Carnahan se apega al lenguaje de los videojuegos y presenta de esa manera el devenir del protagonista, lo que hace que la película tome un tono muy ligero y un ritmo verdaderamente frenético, pero cuando debe bajar un cambio para introducir personajes, exponer situaciones del pasado o profundizar en momentos ya sea dramáticos o incluso mezclando géneros como la ciencia ficción, no tiene ningún problema y el relato no lo resiente.
Lo mejor es el cómo el director nos cuenta esta historia, y lo hace de manera brillante, resultando por momentos bastante ingenioso sin miedo a mostrar chorros de sangre, partes de cuerpos y secuencias hiperviolentas, y demostrando su destreza para las secuencias cuerpo a cuerpo.
La película sabe perfectamente hacia donde va y nunca pierde su rumbo, y lo logra no tomándose demasiado en serio, riéndose de sí misma, pero respetando la lógica interna del relato, siendo esto clave para conseguir de manera natural el salto entre géneros y muy llamativas secuencias de acción.
La película cuenta con 3 actores que saben hacer muy bien su trabajo y se nota, Grillo brilla como protagonista y logra sacar adelante la película estando prácticamente todo el metraje a cuadro, mientras que Mel Gibson construye a un imponente villano, justo al nivel que el relato requería, mientras que Naomi Watts cumple a cabalidad su rol, mientras que el resto de personajes son, si bien unidimensionales, con características lo suficientemente llamativas para complementar bien el relato.
Una película que ofrece entretener al espectador y lo cumple todo el tiempo, además es divertida, pero al mismo tiempo muestra cierto rigor en el desarrollo de lo que cuenta con importantes notas de humor que la vuelven un eficaz vehículo para pasar un buen rato.
