Soy Frankelda (Soy Frankelda, de Arturo Ambriz y Roy Ambriz, México, 2025) / Dirección: Soy Frankelda, Arturo Ambriz y Roy Ambriz.
Cine de Animación. / Guion: Arturo Ambriz, Roy Ambriz. / Fotografía: Irene Melis, Fernanda G. Manzur. / Música: Kevin Smithers. Estreno jueves 23 de octubre de 2025.

por: Enrique López Arvizu.
El equilibro entre la realidad y la ficción.
En 2021, los hermanos Ambriz, Arturo y Roy, estrenaban la serie de televisión ‘Sustos ocultos de Frankelda’, estrenada en HBO. Cinco años después, con mucho trabajo y sacrificios de por medio, deciden expandir ese universo y consiguen dar vida al primer largometraje mexicano animado en stop-motion, una proeza en sí pero que se resalta al notar la calidad del producto final.
Esta película narra sucesos anteriores a los vistos en la serie, es decir, funciona como una especie de secuela de aquella, presentando a Francisca Imelda en su infancia, cuando su pequeña imaginación empezaba a crear esos particulares mundos a los que ha dado vida, pero que son interrumpidos por una fatalidad que la obliga a tener que luchar por alcanzar sus sueños.
Algunos años después, tras ser rechazada por editoriales principalmente por ser mujer (en el siglo XIX), ella desconoce que sus relatos alimentan un reino de criaturas fantásticas ubicado en una dimensión paralela, un sitio gobernado por los padres de Herneval, el príncipe de los sustos, que corresponde nutriendo al mundo real de pesadillas, creadas por el pesadillero real, Procusto.
Pero cuando sus relatos pesadillezcos empiezan a perder efectividad, el reino es puesto al borde de la extinción, por lo que Herneval cruza los bordes entre el mundo real y la fantasía para convencer a Frankelda, ahora rebautizada así, de que ayude a revivir a su mundo con sus historias, pero Procusto será un escollo con el que deberá luchar para salvar al reino.
Los hermanos Ambriz se aventuran para presentar un universo y mitología completamente nuevo en una película de poco más de 100 minutos, motivo por el cual el tercio del relato demora en avanzar, pero que se vuelve muy llevadera gracias al impresionante acabado visual trabajado a detalle en cada plano, en cada decorado y cada uno de los personajes.
Cada personaje presenta una serie de características en la que queda constancia del enorme trabajo de animación para remarcar cada gesto y movimiento, la película no deja ninguna duda de que es mexicana apenas ver cada detalle de lo que aparece en pantalla, un detalle no menor que se agiganta con la historia que se narra.
En contra le juega que hay una gran cantidad de personajes secundarios, algunos de ellos bastante logrados, que apenas tienen participación en la historia, ya que en general, la cantidad inmensa de información que el relato provee al espectador llega a ser por un momento casi abrumadora, pero es tal su identidad con lo nacional, que el espectador pronto se ubica sin problemas dentro de ese universo que recién ha conocido.
Pero más allá de esos detalle, ‘Soy Frankelda’ es un logro que merece convertirse en un hito dentro del panorama del cine nacional, no solo por ser la primera película animada en stop motion en el país, sino por lo profundo de su historia, universal y atemporal, por sus queribles personajes llenos de visibles detalles, y por sus notables aspectos técnicos, lo apabullante de sus escenarios y por todo el enorme esfuerzo detrás de sacar adelante un proyecto tan lleno de riesgos como de calidad.