Sonríe (Smile, Estados Unidos, 2022) / Guion y Dirección: Parker Finn.
Reparto: Sosie Bacon, Jessie T. Usher, Kyle Gallner, Caitlin Stasey, Kal Penn, Rob Morgan, Judy Reyes, Gillian Zinser, Kevin Keppy, Scot Teller, Nick Arapoglou, Sara Kapner, Setty Brosevelt, Jerry Lobrow, Perry Strong, Vanessa Cozart, Shevy Berkovits Gutierrez. / Fotografía: Charlie Sarroff. / Música: Cristobal Tapia de Veer. Estreno jueves 29 de septiembre del 2022.
por: Enrique López Arvizu
Sonrisa maldita.
El género del terror sigue aportando nuevos y buenos ejemplares ante la gran cantidad de productos que se realizan dentro del género de manera casi industrial, que han ayudado a malbaratar su imagen, cada tanto aparece una película que se sobrepone a tanto lugar común y ofrece más de los esperado, ese es el caso de ‘Sonríe’.
Se trata de la primera película del director Parker Finn, la cual toma como punto de partida un cortometraje realizado por el propio Finn en 2020 (Laura Hasn’t Slept) pero llevado mucho más allá de lo que propone el corto.
Después de pasar por un momento impactante mientras atendía a una paciente que termina quitándose la vida frente a ella, la Dra. Rose Cotter (Sosie Bacon) empieza a experimentar momentos aterradores a los que no encuentra explicación.
Conforme todo va empeorando en su día a día, Rose decide hacerle frente a la situación hurgando en un hecho traumático de su pasado para intentar detener la inexplicable y terrorífica amenaza que se ha apoderado de ella.
Finn consigue dar forma a una atmósfera que conforme avanza el relato va enrareciéndose cada vez más mientras juega con el origen dual de la amenaza que va de lo psicológico a lo posiblemente sobrenatural, y es en esa dualidad donde se ubica lo más interesante del relato.
En un principio, todo parece indicar que se trata de una maldición que, tal como sucedía en películas como ‘The Ring’ o ‘It Follows’, se va pasando de persona en persona, hasta que en cierto momento Finn decide remover el pasado de la protagonista entrando de lleno a una temática totalmente psicológica, tan inquietante uno como lo otro.
Finn instala el horror en esa obligación social hacia las personas a esconder todo atisbo de padecimiento o tormento en pos de mostrarse ante los otros como personas plenas y aparentar un pretendido bienestar común, y lo hace construyendo un relato tan intrigante como inquietante.
No faltan en ‘Smile’ abundantes golpes de efecto que son manejados principalmente a través del uso del sonido, pero son más los momentos bien logrados de tensión sin necesidad de recurrir a recursos barato del género, si bien el tramo final decae un poco en una resolución plagada de ciertos lugares comunes que abandona la premisa probada de no mostrar lo innecesario.
De igual manera, ‘Smile’ es una de las más gratas sorpresas del año, un film de horror bien construido, muy perturbador y atrapante.
