Los Roses (The Roses, Reino Unido-Estados Unidos, 2025) / Dirección: Jay Roach.
Reparto: Benedict Cumberbatch, Olivia Colman, Kate McKinnon, Andy Samberg, Ncuti Gatwa, Sunita Mani, Zoe Chao, Hala Finley, Jamie Demetriou, Allison Janney, Belinda Bromilow, Emily Piggford. / Guion: Tony McNamara (Novela: Warren Adler). / Fotografía: Florian Hoffmeister. / Música: Theodore Shapiro. Estreno 28 de agosto de 2025.

por: Enrique López Arvizu.
Historia de un matrimonio.
Una nueva adaptación de la novela de Warren Adler “The War of the Roses” anclada en el tiempo presente, realizada por un director de comedias estadounidense y un par de mega estrellas británicas como protagonistas, todo un combo que promete y mucho.
La historia arranca con un prólogo en el presente, la pareja que conforman Theo (Benedict Cumberbatch) e Ivy (Olivia Colman) en terapia matrimonial, rápidamente en un viaje al pasado, vemos como el arquitecto y la chef se conocen, se enamoran y deciden unir sus vidas y cambiarse a California para establecerse definitivamente.
Allí, cuando todo parecía ir hacia arriba, inicia la debacle profesional de Theo a gran escala, llevándolo a perder su empleo además de sufrir ciberacoso en las redes sociales, por el contrario, después de dedicarse por completo al hogar, inesperadamente la carrera profesional de Ivy toma un revuelo inusitado, cambiando los roles en la pareja.
Lo que parecía ser una nueva dinámica temporal en la familia se convierte en una nueva realidad de vida, por lo que, poco a poco, lo que parecía la vida de una pareja ideal empieza a desmoronarse entre envidias, competencia y resentimientos que los ponen al borde del colapso.
Esta nueva mirada a la novela de Adler busca adaptarse a los nuevos tiempos, por lo que la primera decisión consiste e intercambiar los roles de la pareja como el primer detonante para la revolución que se viene dentro de la pareja.
Durante la primera hora el conflicto crece poco a poco y todo se concentra en una guerra verbal que cada vez es más intensa, dejando que sus estrellas sean los que llevan la batuta de un relato que en buena parte del metraje se siente disperso.
Esto se debe sobre todo al exceso de personajes satélite que aparecen de tanto en tanto y que imposibilitan que la trama principal, la que narra como el matrimonio se viene a pique, sea presentada de manera tal que se siente que no tiene un desarrollo continuo, como si avanzara a empujones, pues las subtramas de dichos personajes no aportan nada y carecen de desarrollo, por lo que solo tienen un uso de ocupar tiempo para retrasar el momento climático esperado en el relato.
Otro cambio muy importante en esta adaptación es el bajo nivel de la violencia, a diferencia de la versión dirigida por Danny DeVito, una comedia negrísima que convertía el nido esencial del matrimonio en un campo de batalla, mientras que en esta nueva versión todo toma cierta literalidad, lo mismo en cuanto al tema de la violencia como al cambio de roles y sus posteriores crisis, que sirve como detonante, pero en el que no se profundiza lo suficiente.
Esta nueva versión funciona por momentos, a ratos errática y en otros una comedia romántica que avanza con una serie de chistes (los hay sexuales y de diferencias culturales), que terminan por ser muy repetitivos, y que solo consigue mantenerse a flote gracias a sus dos enormes protagonistas.