Las dos reinas (Mary Queen of Scots, Reino Unido-Estados Unidos, 2018) / Dirección: Josie Rourke.
Reparto: Saoirse Ronan, Margot Robbie, Joe Alwyn, Jack Lowden, David Tennant, Guy Pearce, Ian Hart, Martin Compston, Brendan Coyle, Gemma Chan, Eileen O’Higgins, Liah O’Prey, James McArdle, Benny Bereal, Maria-Victoria Dragus, Ismael Cruz Cordova, Kadiff Kirwan. / Guion: Beau Willimon (Biografía: John Guy). / Fotografía: John Mathieson. / Música: Max Richter. Estreno viernes 29 de marzo de 2019.
por: Enrique López Arvizu
Dos mujeres.
En su debut como realizadora cinematográfica, la también directora de teatro Josie Rourke narra un momento de la historia de las monarquías inglesas, centrándose en la figura de María Estuardo de Escocia, en un relato clásico, pero que, de acuerdo con los tiempos que corren, incluye un claro alegato feminista.
Tras pasar algunos años en Francia y haber enviudado, María Estuardo (Saoirse Ronan), regresa en el año 1561 a Escocia para asumir su trono, y de paso reclamar su derecho a la corona de Inglaterra, que ostenta su prima la reina Isabel I (Margot Robbie).
El regreso y posterior reclamo dará lugar a una serie de disputas, batallas, confabulaciones, traiciones y enfrentamientos ya sea por temas íntimos o bien por las diferencias de sus creencias, (una era católica y la otra protestante), conteniendo todo lo que un espectador espera ver en este tipo de historias.
La realización de Rourke es muy sólida, si bien esta es su primera película, su gran experiencia en el mundo del teatro la ha sabido aplicar en su primera puesta en escena cinematográfica, donde si bien hay algunos momentos que no niegan su impronta teatral, la realización en general es cuidada y precisa.
Pero si bien la película es impecable en su tratamiento visual, no presenta mayor novedad en su narrativa, lo que la ha dejado a la sombra de otra realización contemporánea que también narra una historia de monarcas con un estilo mucho más moderno y arriesgado, ‘La favorita’, dirigida por el griego Yorgos Lanthimos.
A pesar de ser poco novedosa, la película consigue ser entretenida, conteniendo toda una serie de intrigas y enfrentamientos políticos bien logrados, aunque algunos llegan a ser reiterativos, que consiguen sostener el interés en la historia, mucho gracias al gran trabajo de sus protagonistas, Ronan y Robbie, y a pesar del muy obvio subrayado que muestra una tendencia muy marcada para señalar su postura pro femenina que dispara con furia contra todo lo masculino.
