En guerra con mi abuelo (The War with Grandpa, Estados Unidos, 2020) / Dirección: Tim Hill.
Reparto: Robert De Niro, Oakes Fegley, Uma Thurman, Rob Riggle, Christopher Walken, Laura Marano, Juliocesar Chavez, Lydia Styslinger, Jane Seymour, Veronica Alicino, Colin Ford, Cheech Marin, Isaac Kragten, T.J. McGibbon, Heather Johansen, James Martin Kelly, Betsy Landin, Kendrick Cross, Jeremy Childs, Suehyla El-Attar, Drew Scheid, Joshua Childs, Jaydin McCollum. / Guion: Lisa Addario, Tom J. Astle, Matt Ember , Joe Syracuse (Novela: Robert Kimmel Smith). / Fotografía: Greg Gardiner. / Música: Greg Gardiner. Estreno jueves 01 de abril del 2021.
por: Enrique López Arvizu.
A puro pastelazo.
Cuando el abuelo recién enviudado (Robert De Niro) pierde la calma en un supermercado, debe dejar su casa para irse a vivir con la familia de su hija (Uma Thurman), en la que deberá ocupar la habitación de su inquieto nieto, quien parece decidido a recuperarla.
‘En guerra con mi abuelo’ es una comedia familiar en la que lo primero que se destaca son los nombres que conforman el reparto, pues además de De Niro y Thurman figuran nombres como Christopher Walken o Cheech Marin.
El principal problema con el que cuenta esta película que dirige Tim Hill, con mucha experiencia en películas familiares, es un guion bastante básico y por demás convencional, en el que no hay lugar para sorpresas y en el que la historia se desarrolla de una manera forzada y donde son los actores los que la salvan gracias a su encanto.
El principal recurso del que se vale y se abusa es el del clásico pastelazo, casi en cada escena alguien cae al suelo o es atacado por otro personaje y terminado sucio, embarrado o algo similar, donde los momentos que más se disfrutan son sin duda aquellos en los que De Niro, Walken y Marin comparten pantalla y se meten en ridículas situaciones en la que su carisma se sobrepone a todo.
La película cuenta con un halo de ternura que permea casi la totalidad del relato y es lo que la vuelve llevadera, si bien es una comedia no del todo lograda, la buena predisposición de sus actores y sus buenas intenciones la convierten en una película si bien olvidable, también algo disfrutable.
