El pasajero del diablo (Passenger, Estados Unidos, 2026) / Dirección: André Øvredal.
Reparto: Lou Llobell, Jacob Scipio, Melissa Leo, Joseph Lopez, Tony Doupe, Bonni Dichone, Devielle Johnson, Jessica Cruz, Miles Fowler, Michele Peters, Brett Bedrosian, June Clemons, Frank A. Hays. / Guion: T.W. Burgess, Zachary Donohue. / Fotografía: Federico Verardi. / Música: Christopher Young. Estreno jueves 28 de mayo de 2026.

por: Enrique López Arvizu
Un viaje nocturno que se pierde.
La premisa de ‘Passenger’ resulta tan atractiva como inquietante: una pareja joven que viven viajando en su camioneta presencia un accidente brutal en la carretera y, sin saberlo, se lleva consigo una presencia demoníaca que no descansará hasta acabar con ellos. Es el tipo de concepto en el que el director André Øvredal, con su historial en filmes como ‘The Autopsy of Jane Doe’ parecía el director ideal para convertir en una pesadilla asfixiante.
Durante los primeros minutos, la película cumple con creces esa promesa. La escena de introducción es efectiva y brutal: el impacto visual de la situación, la confusión y el primer indicio de que algo sobrenatural está por aparecer generan una tensión inmediata y bien dosificada. Uno sale de ese tramo convencido de que está ante un sólido thriller de horror sobrenatural.
Sin embargo, esa buena impresión se diluye pronto. Lo que sigue es un desarrollo pobre de la historia, donde la narrativa se estanca y repite esquemas predecibles sin lograr profundizar en sus personajes ni respetar las reglas de su propia mitología.
El guion es su mayor problema. Lleno de efectismos gratuitos, decisiones de personajes absurdas y giros que parecen puestos solo para justificar la siguiente secuencia de sustos, ‘Passenger’ obliga al espectador a ser extremadamente condescendiente. Hay que pasar por alto situaciones inverosímiles, diálogos de manual y lugares comunes del género que ya hemos visto docenas de veces.
Aun así, no todo es negativo. Hay algunas secuencias realmente bien construidas, cargadas de tensión pura y que demuestran que Øvredal sigue teniendo mano para generar suspense y miedo físico. En esos momentos aislados, la película respira y recuerda por qué el director noruego sigue siendo una apuesta interesante en el terror mainstream. ‘Passenger’ es, en resumen, un filme de horror que se sostiene a base de buenas intenciones y momentos puntuales de calidad, pero que se hunde bajo el peso de un guion flojo y una ejecución que prioriza los jumpscares y los efectismos por encima de una historia sólida. Ideal para una noche de cine sin demasiadas exigencias.