Doctor Strange en el multiverso de la locura (Doctor Strange in the Multiverse of Madness, Estados Unidos, 2022) / Dirección: Sam Raimi.
Reparto: Benedict Cumberbatch, Elizabeth Olsen, Benedict Wong, Rachel McAdams, Chiwetel Ejiofor, Xochitl Gomez, Soo Cole, Tony McCarthy. / Guion: Michael Waldron, Jade Halley Bartlett. Cómic: Steve Ditko, Stan Lee. / Fotografía: John Mathieson. / Música: Danny Elfman. Estreno jueves 05 de mayo del 2022.
Una fórmula que empieza a desgastarse.
Marvel ha sabido construir todo un universo cinematográfico para sus superhéroes como ningún otro estudio en la historia del cine. Y cuando parecía que habían llegado a su límite, la utilización de los multiversos ha sido la herramienta para poder hacer, literalmente, lo que se les antoje.
La nueva entrega de este universo, segunda película del Doctor Strange, es el uso, o abuso, a la máxima potencia de este recurso por parte del estudio perteneciente a Disney, pues después de los resultados impresionantes logrados en ‘Spider-Man: Into the Spider-Verse’, se logró lo que muchos fanáticos ansiaban ver en la reciente ‘Spider-Man: No Way Home’, dejando la expectativa muy alta para esta ocasión.
El primero de los aciertos de Marvel es el regreso del director Sam Raimi, un experimentado director, sobre todo en el ámbito del género del terror, además de su trilogía de ‘El hombre araña’, para dirigir este capítulo clave en el devenir de las películas de los superhéroes de Marvel.
Raimi hace gala de su destreza narrativa y su habilidad para contar historias que deambulan entre la realidad y la pesadilla en una historia que precisamente se mueve en esos canales, y consigue sostener el relato y a sus personajes principales en los diferentes escenarios en los que se mueven.
Pero es precisamente esa ambiciosa premisa la que le juega en contra a ‘Doctor Strange en el multiverso de la locura’, la película que define el porvenir del universo debe enfrentarse a un presente en el que los héroes más famosos y quienes construyeron todo esto, en su gran mayoría, ya no están más.
Así, el protagonismo recae en el personaje que muy bien ha sabido construir el británico Benedict Cumberbatch y la Wanda/Bruja Escarlata de Elizabeth Olsen, en esta ocasión como la gran contraparte de la historia y principal rival a vencer, el problema es que el recorrido de los personajes entre el mundo de lo “real” y los otro universos no funciona del todo bien en todo momento, y la múltiple aparición, en formato de simples cameos, de personajes conocidos por los fanáticos, queda reducido a un simple pretexto para hacer avanzar la historia, sin que lleguen a tener, por lo menos ahora, mayor peso.
Además, si el espectador no ha visto buena parte de las películas y series de la saga, sobre todo la muy buena ‘WandaVision’, es un reto casi imposible el acceder sin problemas a lo que se narra en este episodio, que queda en gran parte de su desarrollo a expensas de las entregas anteriores, como ningún otro episodio previo.
Pero Raimi sabe, y mucho, como narrar historias oscuras que se mueven en terrenos de lo sobrenatural, y es ahí donde ‘Doctor Strange en el multiverso de la locura’ alcanza sus más altos picos, a pesar de su muy forzada inclusión, en varios momentos donde la película no parece una más de Marvel y hace un guiño al horror y a varios clásicos del género, y en otros varios momentos consigue ser un efectivo entretenimiento, aunque no a la altura de los mejores momentos de esta saga.
