Scream 7 (Scream 7, Estados Unidos, 2026) / Dirección: Kevin Williamson.
Reparto: Neve Campbell, Courteney Cox, Isabel May, Jasmin Savoy Brown, Mason Gooding, Anna Camp, Joel McHale, Mckenna Grace, Michelle Randolph, Jimmy Tatro, Asa Germann, Celeste O’Connor, Sam Rechner, Ethan Embry, Timothy Simons, Mark Consuelos, Matthew Lillard. / Guion: Kevin Williamson, Guy Busick. Historia: James Vanderbilt, Guy Busick. / Fotografía: Ramsey Nickell. / Música: Marco Beltrami. Estreno jueves 26 de febrero de 2024.

por: Enrique López Arvizu.
Un grito muy débil.
La saga de ‘Scream’ inició hace ya 30 años, creada por Wes Craven junto al guionista Kevin Williamson dieron forma a una serie de películas en la que se reflexionaba acerca del género, sus reglas y sus convenciones, lo mismo hicieron acerca de las secuelas y trilogías en las siguientes entregas, tras la muerte de Craven, la dupla que integran Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett entregaron 2 nuevas películas que reiniciaban la historia, que se vio interrumpida con los múltiples problemas, despidos y renuncias por todos conocidos.
Después de todo eso, el control creativo recayó en Kevin Williamson, guionista de varias de las primeras entregas, ahora responsable del guion y dirección de esta séptima película, en la que su principal aportación y gran atractivo es el regreso de Neve Campbell como protagonista.
Tras la típica secuencia de apertura de la saga, en la que una pareja visita la casa Macher para pasar una experiencia completa, en lo que ahora funciona como un museo que reúne todos los elementos de la saga de ficción ‘Stab’, de allí la acción se traslada a Pine Grove, un pequeño poblado al que Sidney Prescott (Campbell) se ha mudado buscando tranquilidad junto a su familia.
Mientras su marido (Joel McHale) trabaja como jefe de la policía local, su hija adolescente, Tatum (Isabel May), a quien ha sobre protegido, se prepara para participar en una obra de teatro escolar, pero su calma se termina, Ghostface reaparece sembrando el caos en la escuela de la joven, a la que usa para llegar a Sidney, trayendo a su mente todas las tragedias padecidas en Woodsboro.
Williamson recupera algo del tono original de la saga, inserta con éxito diálogo meta y algunas referencias a las reglas del slasher, añadiendo un poco de humor autoconsciente sin llegar a parecer excesivo, incluso, consigue algunos momentos de genuina tensión y algunas muertes de personajes son verdaderamente creativas.
Pero no todo funciona bien en esta nueva entrega, si bien se apega al formato y espíritu de la saga, además de recurrir a la nostalgia con personajes de las primeras películas que aparecen de diferentes maneras a lo largo de esta historia, algunas temáticas incluidas en este nuevo relato no terminan de ser del todo desarrollados y son dejados de lado, como sucede con el uso de la Inteligencia Artificial y otros temas que es mejor no spoilear.
Lo peor es lo que llega al final, la resolución se antoja muy desaprovechada y poco sólida, lo que desnuda una buena cantidad de agujeros a lo largo de la historia que llegado el último tramo no logran sostener el verosímil, además de contar con la motivación para el Ghostface de turno más débil y poco interesante y sustanciosa de la saga.
A pesar de algunos momentos para rescatar, esta séptima entrega empieza a mostrar agotamiento, pocas sorpresas y apenas algunas pinceladas de lo que las tres primeras grandes películas de la saga supieron ofrecer.








