Mis huellas a casa (A Dog´s Way Home, Estados Unidos, 2019) / Dirección: Charles Martin Smith.
Reparto: Ashley Judd, Jonah Hauer-King, Alexandra Shipp, John Cassini, Wes Studi, Edward James Olmos, Chris Bauer, Barry Watson, Tammy Gillis, Patrick Gallagher, Farrah Aviva, Veenu Sandhu, Lucia Walters, Spencer Drever, Jennifer Gibson, Benjamin Ratner, Bryce Dallas Howard. / Guion: W. Bruce Cameron, Cathryn Michon. / Fotografía: Peter Menzies Jr. / Música: Mychael Danna. Estreno viernes 18 de enero de 2019.
por: Enrique López Arvizu
El camino a casa.
Las películas protagonizadas por perritos se han convertido en un atractivo producto que en los años recientes han sido debidamente explotados, tal como esta historia, basada en un libro de W. Bruce Cameron, el mismo autor de ‘La razón de estar contigo’, la película de perritos del año pasado.
Bajo las ruinas de una casa habitan una gran familia de gatos y los cachorros de una pitbull, conviviendo todos en armonía hasta que empleados del control de animales llegan y se llevan a la mayoría de estos, con la intención final de poder derribar lo que queda de dicha construcción, pero quedando ahí algunos gatos y Bella, la única cachorra que no fue atrapada.
Al lugar acuden una joven pareja de jóvenes que buscan proteger a los gatos, pero Bella pronto siente una atracción instantánea hacia Lucas (Jonah Hauer-King), quien termina por adoptarla y la lleva a casa con su madre (Ashley Judd), una ex veterana de guerra, pero el dueño del predio busca separarlos de su mascota y les denuncia por tener un perro que no se puede tener en casa según leyes de la ciudad de Denver, por lo que la dejan por algunos días en casa de unos amigos en una ciudad cercana, pero Bella busca volver a casa y termina perdida en el bosque.
La película es todo lo que se espera de ella, llena de momentos donde la perrita hará las delicias de los espectadores, en medio de una historia simple y totalmente predecible, viviendo una aventura tras otra y con algunos amigos que se va encontrando por el camino.
Si bien el relato presenta cierto encanto, este no se percibe a través de la narrativa ni de la historia en sí, todo es cortesía de la gracia natural de la protagonista canina, pues a pesar de las varias aventuras que la perrita deberá enfrentar el relato nunca consigue volverse lo suficientemente emotivo, teniendo en contra además un nada logrado uso del CGI y la voz de la perrita, que se usa como recurso narrativo durante todo el metraje, con la voz en la versión original de Bryce Dallas Howard, que termina por ser redundante.
La película seguramente satisfacerá a todos los amantes de los perritos y a los públicos mas chicos, pero en cuanto a los mayores seguramente quedará a deber, sobre todo ante tanto momento manipulador e innecesario de una película que cuenta con herramientas más nobles para emocionar, pero las desaprovecha.
