Un minuto de gloria, de Kristina Grozeva y Petar Valchanov

Un minuto de gloria (Slava / Glory, Bulgaria-Grecia, 2016) / Dirección: Kristina Grozeva y Petar Valchanov.

Nuestra puntuación

Reparto: Stefan Denolyubov, Margita Gosheva, Milko Lazarov, Kitodar Todorov, Ana Bratoeva, Nadejda Bratoeva, Nikola Dodov, Stanislav Ganchev, Mira Iskarova, Hristofor Nedkov, Dimitar Sardzhev, Ivan Savov, Tanya Shahova, Dr. Georgi Stamenov, Deyan Statulov, Decho Taralezhkov. / Guion: Kristina Grozeva, Petar Valchanov, Decho Taralezhkov. / Fotografía: Krum Rodriguez. / Música: Hristo Namliev. Vista en la 63 Muestra Internacional de Cine en Cineteca Nuevo León.

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por: Enrique López Arvizu

Un hombre bueno.

En su segunda película, el tándem Grozeva-Valchanov vuelven a presentar un relato donde la denuncia toma un papel protagónico, y si en su debut la sombra de los Dardenne pendía sobre el filme, llamado ‘La lección’, en esta segunda película se nota una fuerte influencia del cine rumano.

Tzanko Petrov (Stefan Denolyubov) es un hombre humilde que trabaja recorriendo las vías del tren para reforzar apretando las tuercas que las unen, vive en condiciones poco limpias, las moscas sobrevuelan siempre en su casa, su aspecto es similar al de un mendigo, el cabello y barba largo y descuidado, y vive para alimentar a sus conejos. Una mañana, Tzanko recorre las vías y ve un par de billetes tirados, los recoge y se los guarda, al avanzar un poco más descubre que hay una gran cantidad de billetes tirados junto a la vía y decide entregarlos a las autoridades.

Su acto de honradez se convierte en el motivo por el que el Ministerio de Transporte, al mando de su jefa de relaciones públicas Julia Staykova (Margita Gosheva), le organiza una ceremonia donde se lo premia por su acto heroico otorgándole un reloj, el cual sustituye un viejo reloj que es una reliquia familiar el cual Julia retira de su muñeca sin devolverlo, por lo que al paso de los días Tzanko buscará recuperar su reloj ante la indiferencia de las autoridades que días antes lo encumbraron.

La película plantea una dura batalla moral entre dos fuerzas por demás dispares, un hombre común, trabajador, que comete un acto de extrema honradez contra un aparato de gobierno que lo usa y lo desecha, además de burlarse de él, y posteriormente le ignora y ataca cuando el hombre busca recuperar algo de su dignidad.

El relato funciona como una moderna fábula gracias a la precisa destreza en su narrativa y a una adecuada inclusión de un humor mordaz e incisivo, con un personaje que abusa de su poder e influencia, pero saliendo de la norma al ser ejecutado por una mujer, quien a la par transita en un tratamiento ginecológico junto a su marido, sub trama que no termina de cuajar dentro de la historia.

El relato avanza con una gran precisión, el indefenso sucumbe ante el poder de un sistema que lo premia y lo presume para después desecharlo y atacarlo sin misericordia al sentirlo una amenaza, pero, al igual que en su película anterior, presenta un innecesario subrayado con ciertas situaciones que remarcan lo obvio, como el incesante sonido de las moscas acompañando al hombre, que suma a sus características en contra una tartamudez que le complica la comunicación.

 

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