Experimento exorcista (The Possession Experiment, Estados Unidos, 2016) / Dirección: Scott B. Hansen.
Reparto: Bill Moseley, Rachel Faulkner, Eugenia Gonzales, Greg Travis, Dallas T. Taylor, Mark Joy, Lee Harmon, Chris Minor, Scott Mielock, Scott B. Hansen. / Guión: Mary J. Dixon, Scott B. Hansen. / Fotografía: Scott B. Hansen. / Música: Dirk Ehlert. Estreno viernes 24 de marzo de 2017.
por: Enrique López Arvizu
Fondéame el exorcismo.
El cine de terror suele estar lleno de películas que partieron de premisas brillantes que fueron mal ejecutadas, este es el caso de ‘The Possession Experiment’, una película cuya premisa se agotada muy temprano y se convierte en un aburrimiento sofocante.
La película inicia con un prólogo donde se realiza un exorcismo en medio de una sesión espiritista en el sótano de una casa, de pronto la persona poseída se torna violenta y ataca a todo mundo, logrando apenas escapar el camarógrafo que registraba el hecho.
Algunos años después, un estudiante decide realizar un trabajo de investigación acerca de las posesiones, recibiendo como material de apoyo precisamente el vídeo ya comentado, decide visitar el lugar de los hechos, donde se le ocurre la idea de buscar fondos por internet para llevar a cabo su investigación: hacer una sesión para poner su cuerpo al servicio de entes demoníacos y mostrarlo todo en línea a sus sponsors.
La película falla desde el mismo inicio, no consigue generar una atmósfera adecuada ni el clima propio de una sesión de exorcismo, pero por lo menos consigue volverse inquietante apenas algunos segundos.
Luego ya nada funcionará, la puesta en escena es inexistente, las actuaciones irrisorias y los efectos sonoros molestos por demás, en una película que no confía en el género y sus alcances y desarrolla su historia de una manera convencional.
Al final poco importa si se llevó a cabo la posesión o no, el abrumante aburrimiento que genera la película es proporcional al desinterés que se ha acumulado al llegar al final del metraje.
