Hechizo de amor: La magia continúa, de Susanne Bier

Hechizo de amor: La magia continúa (Practical Magic 2, Estados Unidos, 2026) / Dirección: Susanne Bier.

Nuestra puntuación

Reparto: Sandra Bullock, Nicole Kidman, Joey King, Lee Pace, Maisie Williams, Xolo Maridueña, Solly McLeod, Stockard Channing, Dianne Wiest, John Polivka, Christopher Moore, Stuart Cooke, Liz Kingsman, Ross Donnelly, Tammy Appenzellar. / Guion: Akiva Goldsman, Georgia Pritchett, Adam Brooks, Robin Swicord. Novela: Alice Hoffman. / Fotografía: Simon Duggan. / Música: Rupert Gregson-Williams. Estreno jueves 10 de septiembre de 2026.

por: Enrique López Arvizu

Una película para fans.

Casi tres décadas después de aquella primera entrega que en su momento generó reacciones divididas y que el tiempo terminó convirtiendo en un objeto de culto, llega esta secuela basada en un nuevo libro que retoma la historia de las hermanas Owens.

La película parte con la ventaja de reunir de nuevo a Sandra Bullock y Nicole Kidman, cuya química permanece intacta y se percibe cada vez que comparten pantalla. Sin embargo, el desarrollo de sus personajes no permite que esa conexión fluya con la misma naturalidad de antes. Sally se muestra aferrada a mantener la magia lejos de su vida y de su familia, con un gesto serio y una actitud permanentemente molesta durante buena parte del metraje, mientras que Gillian aparece mucho más relajada, como si el rodaje hubiera sido unas vacaciones divertidas para Kidman.

Ese desnivel se agrava con las estrellas jóvenes que interpretan a las hijas de Sally. Joey King asume un protagonismo muy marcado y concentra casi toda la atención dramática, en tanto que Maisie Williams queda confinada a la habitación de un hospital, aportando muy poco al relato. Los desequilibrios se acumulan, si la magia de la primera película se sostenía en la historia de amor y soporte entre las hermanas, y en aquellas escenas inolvidables con las tías, aquí la inclusión de un interés amoroso para Sally se siente forzada. El momento en que aparece la magia parece una película diferente, se alarga innecesariamente y resulta poco emotivo.

En su primera mitad la película consigue, en varios momentos, acercarse al espíritu de su predecesora y recuperar algo de ese tono particular que la hizo perdurar a través del tiempo. Luego, sin embargo, depende demasiado de la nostalgia y de emular escenas icónicas del filme original. La segunda mitad pierde fuerza y el metraje se torna excesivo para una historia que en el fondo pretende ser ligera. El resultado es una secuela que recuerda por instantes lo que hizo especial a la primera entrega, pero que no logra sostener ese nivel hasta el final, si bien, definitivamente, hace pasar un rato agradable en la sala de cine.

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