Fiesta de Navidad en la oficina (Office Christmas Party, Estados Unidos, 2016) / Dirección: Josh Gordon y Will Speck.
Reparto: Jennifer Aniston, Jason Bateman, Olivia Munn, T.J. Miller, Courtney B. Vance, Jamie Chung, Kate McKinnon, Abbey Lee, Jillian Bell, Karan Soni, Randall Park, Matt Walsh, Vanessa Bayer, Rob Corddry, Adrian Martinez, Sam Richardson, Abbey Lee Kershaw, Oliver Cooper, Andrew Leeds, Da’Vine Joy Randolph, Fortune Feimster. / Guión: Justin Malen, Laura Solon (Historia: Jon Lucas, Scott Moore). / Fotografía: Jeff Cutter. / Música: Theodore Shapiro. Estreno viernes 09 de diciembre de 2016.
por: Enrique López Arvizu
Desmadre navideño.
Llegó la época navideña y con ella las típicas comedias que se suceden en esta temporada, es el caso de ‘Fiesta de Navidad en la oficina’, que parte de una historia ideada por los creadores de ‘The Hangover’, película que pretende ser muy transgresora e irreverente y lo consigue a medias.
Clay (T. J. Miller) es el jefe de una sucursal de Zenotec, empresa que se dedica a vender soluciones de tecnología y que Clay ha heredado de su padre, ante los bajos resultados de la compañía, su hermana Carol (Jennifer Aniston, quien funge como la CEO interina, decide cancelar los bonos de los empleados, despedir al 40% del personal y cancelar el festejo navideño de dicha sucursal, dejando en claro además la amenaza de cierre.
Para evitarlo, Clay se apoya en su director de tecnología Josh (Jason Bateman) y su programadora Tracey (Olivia Munn), quienes buscan conseguir firmar a un poderoso cliente realizando la mejor de las fiesta navideñas en la oficina, pero las cosas no saldrán tan parecido a como lo tenían planeado.
Primero, hay que decir que en la primera mitad de ‘Fiesta de Navidad en la oficina’ la mayoría de los chistes y gags funcionan bastante bien, el conflicto es presentado de manera hábil y los personajes clave son presentados de manera contundente, pero cuando se desata la locura en la fiesta, todo se sale de control, incluyendo el relato.
La película intenta ser transgresora pero se queda a medio camino y por el tramo final se pone demasiado solemne, dejando de lado la irreverencia prometida y sin decidirse del todo por seguir uno de los dos caminos, traicionando el espíritu inicial del relato y dejando en promesas algunas situaciones que prometían.
Como siempre, Jennifer Aniston se destaca, lo mismo que Jason Bateman en el papel de siempre, y Kate McKinnon, la revelación de la comedia norteamericana del año, que se ha robado la atención en todas las película en las que ha participado.
