El especialista: La resurrección, de Dennis Ganel

El especialista: La resurrección (Mechanic: Resurrection, Estados Unidos, 2016) / Dirección: Dennis Ganel.

Nuestra puntuación

Reparto: Jason Statham, Jessica Alba, Tommy Lee Jones, Michelle Yeoh, Natalie Burn, Yayaying Rhatha Phongam, Sam Hazeldine, Raicho Vasilev, John Cenatiempo, Aaron Brumfield, Tomer Oz, Eoin O’Brien, Geoffrey Giuliano, Anteo Quintavalle. / Guión: Philip Shelby, Tony Mosher (Personajes: Lewis John Carlino). / Fotografía: Daniel Gottschalk. / Música: Mark Isham. Estreno viernes 09 de septiembre de 2016.

3

por: Enrique López Arvizu

Que parezca un accidente.

Jason Statham regresa con una película en el mismo tono de tantas otras que ha protagonizado, secuela de ‘The Mechanic’ de 2001 que era a la vez remake de un filme protagonizado por Charles Bronson, donde el innegable carisma de Statham y sus siempre espectaculares secuencias de acción son garantía para pasar un buen rato.

Arthur Bishop (Statham) muerde el cebo que le plantaron al intentar rescatar a una mujer (Jessica Alba) en una supuesta situación de violencia doméstica, pronto la conocerá y se enamorará, lo cual es aprovechado por su rival Crain.

La chica es secuestrada y para liberarla Crain le pide a Bishop haga tres últimos trabajos, eliminando a tres personajes con el sello de la casa, borrando toda situación que asemeje el asesinato haciendo que todo parezca un accidente.

Como si fuera una película de James Bond, uno más gamberro si se quiere, o incluso más parecida a alguna de la saga de ‘Misión: Imposible’, Bishop se mueve de Brasil a Tailandia, de ahí a Australia y Bulgaria entre otros lugares, para llevar a cabo sus perfectos asesinatos.

La película apenas tiene conexión con su antecesora siendo ahora todo de dimensiones mayúsculas, pero tiene a Statham que es capaz de sostener una película por sí mismo ante los guiones más convencionales o insustanciales, a base de secuencias de acción milimétricamente planeadas y ejecutadas, destacando esas tres misiones que ejecuta con tremenda precisión para disfrute de la butaca.

Y para el final una impagable aparición de un Tommy Lee Jones fuera de su habitual gesto adusto, que se ríe de sí mismo y parece disfrutarlo, para darle un buen cierre a una película que no es más que un divertimento para incondicionales del cine de Statham.

 

Deja una respuesta