Yo, Tonya, de Craig Gillespie

Yo, Tonya (I, Tonya, Estados Unidos, 2017) / Dirección: Craig Gillespie.

Reparto: Margot Robbie, Sebastian Stan, Allison Janney, Caitlin Carver, Julianne Nicholson, Bojana Novakovic, Mckenna Grace, Paul Walter Hauser, Bobby Cannavale, Renah Gallagher, Amy Fox, Ricky Russert, Jeffery Arseneau, Bobby Akers, Suehyla El-Attar, Kaleigh Brooke Clark, Catherine Dyer, Joshua Mikel, Jason Davis. / Guion: Steven Rogers. / Fotografía: Nicolas Karakatsanis. / Música: Peter Nashel. Estreno viernes 23 de febrero de 2018.

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por: Enrique López Arvizu

Todos tienen su propia verdad.

La rivalidad entre las patinadoras Tonya Harding y Nancy Kerrigan le dio al patinaje sobre hielo su momento cumbre a nivel mediático, logrando su máxima trascendencia tras el famoso incidente en que se vieron involucradas, previa a su participación en los Juegos Olímpicos de Invierno de 1994.

La película de Craig Gillespie narra la vida de Tonya Harding (Margot Robbie), desde sus primeros años cuando su madre la llevaba a entrenar sabiendo del talento de la pequeña, hasta crecer, alcanzar la fama y posteriormente ser señalada por la opinión pública tras el conocido incidente.

Pero, afortunadamente, la película de Gillespie no se centra en ese fatal episodio de la difícil vida de Harding, inicia, a la manera de un falso documental, recreando entrevistas dadas por los personajes centrales, ya sea la misma Tonya, interpretada con pasión por una sorprendente Robbie, su madre, una mujer dura a la que Allison Janney compone de manera memorable, sabiendo abordarla para no volverla solo despreciable, Jeff Gillooly (Sebastian Stan) quien sería el primer marido de Tonya y parte medular de su traspiés profesional, y Shawn (Paul Walter Hauser), amigo de Jeff y guardaespaldas, quien ve en Tonya la única posibilidad de hacer algo trascendente en su mediocre vida.

Gillespie acierta en la estructura de su relato, el cual se aleja de la típica biopic y la lleva a terrenos más arriesgados con un tono de comedia negra que funciona gracias a un guion solido que ofrece personajes bien delineados, lo que permite que el personaje de Tonya sea mucho más que solo la villana de una historia conocida, sino una mujer que desde chica creció en un ambiente hostil naturalizando la violencia sufrida como algo propio y sin poder nunca deshacerse de las relaciones toxicas, incluyendo a su madre, que la condujeron a una vida llena de frustraciones en medio de su hasta entonces exitosa carrera.

La película consigue además ser una acertada reflexión en cuanto a la marcada diferencia de clases en, este caso, la sociedad norteamericana, y como ello influye en que ciertas personas sean excluidas de lo que ellos llaman el sueño americano, desnudando sus hipocresías, prejuicios y cuestionable cadena de valores.

Cercana a la farsa sin llegar a lo burdo, Gillespie consigue volver creíble lo que narra, más allá de los aciertos propios de la caracterización, ambientación o los logrados efectos en las escenas de las competiciones, mucho en parte a Margot Robbie que logra profundizar en un personaje complejo con una vida que bien puede aportar material para otra película seguramente, y que llena de vida a ‘I, Tonya’, película con la que las feministas erraron en no tomarla como bandera en esta época, en vez de la sobrevalorada ‘Lady Bird’.

 

Yo, Tonya, de Craig Gillespie reviewed by on 24 febrero, 2018 rated 4.0 on 5.0
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