Ya veremos, de Pedro Pablo Ibarra

Ya veremos (Ya veremos, México, 2018) / Dirección: Pedro Pablo Ibarra.

Reparto: Fernanda Castillo, Mauricio Ochmann, Erik Hayser, Emiliano Aramayo, Estefanía Ahumada, Miguel Alvarez, Ariel Levy, Arturo Barba, Marianna Burelli, Miguel Pérez Gil, Jorge Caballero, Rodrigo Cachero, Katsuhiro Honda. / Guion: Alberto Bremer. / Fotografía: Martín Boege. / Música: Manuel Riveiro. Estreno jueves 02 de agosto de 2018.

por: Enrique López Arvizu

La familia sea unida.

La nueva vertiente que trata de seguir el cine comercial mexicano como opción a la ya muy gastada comedia romántica son las comedias familiares, tales como ‘Cuando los hijos regresan’ o ‘Un padre no tan padre’ (que comparte con ‘Ya veremos’ al guionista Alberto Bremer’, y, en el caso de estas tres películas, la falta de rigor desde el guion deriva en películas endebles y al servicio de gags cómicos.

El caso de ‘Ya veremos’ es un tanto peor, ya que utiliza como pretexto una enfermedad en un niño para para dictar su mensaje de valores para mantener a una familia unida, lo que intenta de una manera superficial.

Santi (Emiliano Aramayo) es un niño que debe enfrentarse a vivir ahora con la separación de sus padres, su madre, Alejandra (Fernanda Castillo), está a punto de emprender un largo viaje con su nueva pareja, por lo que debe quedarse algunas semanas a convivir con su papá, Rodrigo (Mauricio Ochmann), el causante de la separación debido a sus responsabilidades como médico.

Cuando apenas están planeando que hacer en su tiempo juntos, Rodrigo debe atender una emergencia en el hospital donde labora, y ahí descubre que Santi está perdiendo la vista, exámenes médicos que le realizan indican que padece glaucoma juvenil y está en riesgo de quedar totalmente ciego en poco tiempo, teniendo la alternativa de una cirugía de alto riesgo.

Ante tal situación Santi decide escribir una lista de cosas para hacer ante la duda de perder la vista, pero pone como condición que las actividades deberá realizarlas con ambos padres, por lo que la operación la programan ¡para dos semanas después! y así poder cumplir los pendientes de la lista, y así como estas decisiones caprichosas del guion, puestas a merced de que ocurra lo que tiene que ocurrir así sin más, abundan en el resto de la película, la cual termina alejándose del drama familiar para terminar convirtiéndose en una burda, previsible y muy convencional comedia romántica.

La puesta en escena, de nula personalidad y carente de intencionalidad dramática, solo busca mostrar planos bellos que exploten las lindas ambientaciones y los bellos paisajes de las locaciones, las actuaciones son simplonas, ni siquiera lograron aportar un coaching de calidad al niño, que no consigue transmitir nada, y que busca funcionar a base gags cómicos, algunos muy penosos con un par de personajes asiáticos, en una película que no consigue conmover ni divertir, y que si busca aleccionar.

 

Ya veremos, de Pedro Pablo Ibarra reviewed by on 8 agosto, 2018 rated 1.5 on 5.0
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