Demonio de medianoche, de Travis Zariwny

Demonio de medianoche (The Midnight Man, Estados Unidos, 2016) / Dirección: Travis Zariwny.

Reparto: Robert Englund, Gabrielle Haugh, Lin Shaye, Logan Creran, Grayson Gabriel, Emily Haine, Summer H. Howell, Callie Lane, Keenan Lehmann, Louise Linton, Abigail Pniowsky, Meredith Rose, Michael Sirow, Kyle Strauts, Luca Villacis. / Guion: Travis Zariwny (Historia: Rob Kennedy). / Fotografía: Gavin Kelly. / Música: Olaf Pyttlik. Estreno viernes 23 de febrero de 2018.

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por: Enrique López Arvizu

Elise, Freddy y el conejo.

El director Travis Zariwny se ha especializado en su carrera en películas de terror sin haber logrado sobresalir todavía, ni con su versión de ‘Cabin Fever’, ni en esta oportunidad, otro remake que desaprovecha con un par de figuras icónicas en el género y una premisa que prometía.

Anna (Lin Shaye) es una mujer mayor que vive sola y que recibe la visita de su nieta Alex (Gabrielle Haugh), quien decide quedarse a cuidarla, ante la solicitud de la abuela de buscar un viejo espejo, Alex sube al ático donde se encuentra con una vieja caja que guarda algunos objetos que no parecen tener alguna relación.

Ante la llegada de su amigo Miles (Grayson Gabriel), ambos descubren que se trata de un viejo juego que sirve para invocar a un demonio siguiendo unas simples instrucciones un poco antes de la medianoche, y que tales instrucciones les servirán para sobrevivir siempre y cuando las respeten hasta las 3:33 am, cuando deciden jugarlo, ambos irán descubriendo el poder del demonio invocado, además de algún secreto que involucra a la vieja Anna.

Si bien la premisa es prometedora, la ejecución de ella es un tanto torpe a cargo de Travis Zariwny por diferentes decisiones mal tomadas, a saber, personajes con nulo desarrollo, una historia absurda, un demonio que no causa miedo y la presencia de dos figuras de enorme peso en el género que están muy mal aprovechadas, todo enmarcado en un relato que se le va de las manos al director hasta llegar a convertirse involuntariamente en una especie de comedia de terror sin serlo.

Los mejores momentos, y los pocos sustos, están a cargos de Lin Shaye, pero no todas sus apariciones son afortunadas, teniendo un par de momentos en que gesticula de tal manera que lo único que genera es risa, por otro lado, el legendario Robert Englund aparece como un médico que de pronto se apersona sin más en el lugar para intentar ayudar a los jóvenes, en uno de tantos momentos absurdos de una película que, sin embargo, entrega misteriosamente otros momentos que van de lo pesadillesco a lo onírico con la figura de un conejo vengativo, en un momento que parece rendir tributo a David Lynch, aunque es difícil asegurarlo.

A la película medio la salva del tedio esos momentos en que consigue volverse involuntariamente cómica y un par de escenas con una atmósfera bien lograda consiguiendo ser medianamente entretenida, aunque el objetivo inicial de los realizadores haya sido bastante diferente en un principio, en una película redundante y muy elemental.

 

Demonio de medianoche, de Travis Zariwny reviewed by on 23 febrero, 2018 rated 2.0 on 5.0
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